Interior de la Puerta del Cambrón de Toledo
Interior de la Puerta del Cambrón de Toledo

El “cambrón” es un arbusto espinoso que crecía muy cerca del lugar ocupado por esta puerta, entrada a la vieja judería de Toledo en la zona noroeste. ¿Quieres conocer la historia y curiosidades de la Puerta del Cambrón de Toledo?

«Allá por el Miradero, por el Cambrón y Bisagra, confuso tropel de gente del Tajo, a la Vega baja.»¹

Ya citada por don José Zorrilla en su obra «A buen juez mejor testigo», la Puerta del Cambrón de Toledo ha sido testigo mudo de muchos acontecimientos de la ciudad y es hoy uno de los monumentos más curiosos de Toledo no solo por el nombre, sino por su sólida construcción y también por su historia. Denominada también «de los judíos», (por ser la principal entrada a la judería toledana) y de «de Santa Leocadia» (por haber sido dedicada a esta santa después de su reconstrucción tras la expulsión de los judíos, 1492). Lo más seguro es que debe su nombre al crecimiento de una zarza espinosa «lycium europaeum» en los alrededores e incluso en las ruinas de sus torres previamente a la últimas reconstrucciones entre 1570 y 1577.

Puerta del Cambrón, Toledo, España

Es una espléndida fortaleza de estilo renacentista puro, con amplio patio de armas, cuatro sólidas torres rematadas en chapiteles de pizarra y dos arcos, construida mayormente en piedra y ladrillo. Los principales maestros de obra fueron Hernán González, Diego Velasco y la figura de Santa Leocadia (a quien está dedicada esta puerta) se debe a Juan Bautista Monegro. Por encima de la imagen de la Santa, podemos ver el escudo de Felipe II, en la fachada interior. En la fachada exterior volvemos a ver el mismo escudo real flanqueado por dos figuras sedentes de reyes godos.

Al igual que San Juan de los Reyes, la Puerta del Cambrón sufrió importantes destrozos en la Guerra de la Independencia así como en nuestra Guerra Civil. Pero ahora, tanto el citado monasterio, como la Puerta en sí junto con el palacio de los duques de Maqueda forman uno de los ambientes más amplios y vistosos de nuestra ciudad, siendo el tráfico rodado que soporta diariamente este entorno uno de los principales problemas de conservación.

Puerta del Cambrón en el siglo XIX. Fotografía de Casiano Alguacil.

Lastimosamente no se hizo en este conjunto lo mismo que en Bisagra, es decir, sendas aberturas a izquierda y derecha para que sirvieran de entrada y salida al numeroso paso de vehículos, incluso camiones y autobuses o en su defecto haber ensanchado la bajada de San Martín para que esta vía pudiera tener doble sentido. Tarde o temprano dicho problema traerá consecuencias graves para este singular monumento, no lo duden. Es curioso ver la cara de asombro de los turistas y el sinfín de fotografías que se toman cuando ven que un gran autobús se cuela por los arcos de la fortaleza. La pericia de los conductores no deja indiferente a quien lo observa pues no sobran más de cinco centímetros a cada lado y realmente es encomiable.

Aunque es de origen musulmán, los restos romanos y visigodos que encontramos por todo el conjunto y que fueron reutilizados nos demuestran que ya en este lugar debió haber un acceso más o menos importante y, como ocurre con otras «puertas» se encuentra al final de una pendiente considerable o vaguada, por lo que como ya expliqué en otros capítulos, estos accesos servían también de desagüe de la ciudad en caso de grandes tormentas y al igual que los otros pasos, se cerraba al anochecer cuando la campana del Ave María tañía en la catedral y se abría al alba con el tañido del campanillo de San Antolín, custodiando sus llaves las religiosas de Santa Clara, encargándose de esta misión el alcaide, cuya vivienda estaba dentro del recinto y que también era el responsable de cobrar el impuesto de portazgo, del cual estaban libres los vecinos de Toledo, de sus montes y de su jurisdicción, según la placa que también aquí reza en el patio de armas. En dicha vivienda hoy se encuentra la Asociación Cultural Montes de Toledo.

Son libres...

Algo que recomiendo a quien lea este artículo es contemplar, al menos una vez, como en la madrugada del Jueves al Viernes Santo, el Cristo de la Vega atraviesa la Puerta del Cambrón a hombros de sus costaleros antes de adentrarse en el zigzag que le devuelve a su ermita. Es uno de los emotivos momentos de la Semana Santa toledana en el que parece que al Santísimo Cristo del «juramento», le cuesta trabajo abandonar la ciudad por la que ha procesionado durante horas y no quiere volver a su basílica; cuando al fin consigue atravesarla, la Luna llena del Jueves Santo² lo espera en el firmamento para iluminar el último tramo de su recorrido con su luz nítida y fascinante para bañarlo de Luna.

Espléndida en efecto la Puerta del Cambrón, os animo a que cuando paséis por allí os detengáis un momento en sus distintos detalles.

2014 05 29 Puerta del Cambrón 002

Foto Puerta del Cambrón: Ángel Martínez en Flickr.com

¹ A buen juez, mejor testigo. Leyenda del Cristo de la Vega. JOSÉ ZORRILLA.
² El Jueves Santo tiene que coincidir con la primera Luna llena de primavera.

Texto: Carlos Dueñas Rey. Publicado el 24/11/17 en el grupo “Leyendas de Toledo” en Facebook (enlace)

Fotos históricas de la Puerta del Cambrón del Blog “Toledo Olvidado”.

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Carlos Dueñas Rey es toledano de nacimiento, autodidacta, desde muy joven comenzó a trabajar en una farmacia cercana a la Catedral de Toledo y ahí empezó su fascinación por este templo, uno de los emblemas de la patrimonial y mágica ciudad de Toledo. Interesado por la la historia, las tradiciones leyendas y misterios que recorren la ciudad, un día cualquiera decidió compartir sus conocimientos al respecto en el grupo de Facebook “Leyendas de Toledo”. Desde entonces publica algunos de sus artículos en nuestra web.

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