Contrariamente a lo que se piensa, Toledo no se conoce en un día. Hay que dormir en esta mágica ciudad, hay que vivirla por la noche, y hay mucho que hacer al menos en un fin de semana. A continuación compartimos 50 cosas diferentes que hacer en Toledo, lugares que visitar y otras experiencias, para que tengas donde elegir.

No es un listado exhaustivo, ni cerrado, y os invito a dejar en los comentarios más cosas que hacer en esta maravillosa ciudad. A los toledanos todo nos parecerá demasiado típico, pero a los de fuera, os ayudará mucho en vuestra visita. Allá va:

1. Visitar la Catedral de Toledo. La “Primada de España” es un deber en cualquier primera (y segunda) visita a Toledo. Con un rato no tendrás suficiente, es inmensa. Hay que subir a la Campana Gorda.

Campana Gorda de Toledo
Campana Gorda de la Catedral de Toledo

2. Pasear por Zocodover y la calle Comercio. La plaza por excelencia, el viejo “mercado de las bestias”. Lugar de importantes eventos presentes y pasados en la ciudad. Y comprar algo por una de las calles más comerciales de la ciudad.

3. Visitar el Alcázar de Toledo. Hoy aloja el Museo del Ejército. Los domingos el acceso es gratis.

4. Hacer una ruta nocturna por el Toledo Mágico. Deja que te enseñen la ciudad, es la mejor forma, y barata…

5. Comprar mazapán y una espada. Para el primero, recomiendo algún convento o establecimiento comercial. No suele ser malo… Y si puedes, llévate una anguila de mazapán. En el caso de las espadas, hay muchos establecimientos por la ciudad que tienen de todo tipo, algunas utilizadas en películas.

6. Comer unas “carcamusas” en el Bar Ludeña. Un plato muy toledano.

7. Visitar la Iglesia de San Juan de los Reyes. Panteón inicial para los Reyes Católicos. No perderse su impresionante claustro gótico.

San Juan de los Reyes, claustro
Claustro de San Juan de los Reyes

8. Pasear de noche por la Judería. Callejones muy estrechos y totalmente solitarios. Imprescindible.

9. GRECO. Visitar el Museo del Greco. No hay que perderse tampoco El Entierro del Señor de Orgaza en Santo Tomé, ni la colección de Grecos de la Catedral.

10. Pasar un buen rato admirando el Museo Sefardí, en la Sinagoga de Samuel ha Leví.

11. Conocer la Mezquita del “Cristo de la Luz” y su conocida leyenda.

12. Contemplar Toledo a cualquier hora del día desde el Mirador de El Valle.

13. Si es verano, tomar algo en alguna de las terrazas abiertas como bares y restaurantes, como la del Hotel Carlos V, o Adolfo, o la que se encuentra en la explanada del Alcázar. Desde ellas la vista de Toledo es increíble.

14. Visitar el Museo de Santa Cruz.

15. Pasear por las puertas y murallas. En algunas rutas se permite acceder a estos espacios, muy bien conservados en Toledo.

16. Pasear bajo Toledo. Aquél que no ha caminado bajo Toledo, no conoce la ciudad. Algunas rutas visitan cuevas y subterráneos muy interesantes, como cuevas privadas o la Cueva de Hércules.

17. Conocer dos viejos puentes: el de Alcántara y el de San Martín, sobre el río Tajo.

18. Tocar la campana en la ermita de El Valle. También tiene leyenda… Y si queda tiempo tomar algo en el “Kiosko base”, justo al lado.

19. Visitar la Sinagoga de Santa María la Blanca, actual templo católico construído como sinagoga en el siglo XII.

20. Un paseo por la “senda ecológica“. Un recorrido que requiere de al menos tres o cuatro horas, según hasta donde se quiera ir, pero que merece mucho la pena por las vistas que se contemplan del río. Lo habitual es recorrerlo de puente a puente.

21. Descubrir el Circo Romano de Toledo. Un poco apartado de las rutas turísticas habituales, los restos que se conservan pertenecen al siglo I.

22. Contemplar Toledo desde las torres de la Iglesia de San Ildefonso.

23. Visitar los patios de Toledo. Auténticos vergeles en algunos casos y abiertos en muy pocas ocasiones del año. Especialmente durante el Corpus Christi.

24. Pasear bajo los cobertizos. Algunas calles de la ciudad se encuentran parcialmente cubiertas por estructuras que comunicaban diferentes viviendas. Quedan pocos (como el de Santo Domingo el Real) pero muy curiosos. Descúbrelos.

25. Conocer las maravillosas leyendas de Toledo. En nuestra página tienes muchas…

26. Hacer una foto de la Catedral desde la calle Santa Isabel. Uno de los recuerdos más bonitos de Toledo:

Calle Santa Isabel en Toledo
Calle Santa Isabel en Toledo

27. Visitar el Hospital de Tavera, o “de afuera” por estar fuera de las murallas, en el Paseo de la Vega (que tampoco hay que perderse). No dejéis de entrar a la cripta y a la farmacia.

28. Un paseo en el Tren Turístico o en el Bus panorámico. Ahorran muchos pasitos y llevan hasta El Valle…

29. La Iglesia de San Román. Ahora Museo de los Concilios y la Cultura Visigoda. De acceso gratuito.

30. Visitar el archivo municipal. Si se tiene oportunidad, un espacio muy curioso detrás de la Iglesia de San Marcos (ahora centro cultural y espacio expositivo municipal)

31. Tomar una copa en el “Círculo del Arte” en la Plaza de San Vicente. Una vieja iglesia convertida en sala de copas. Original.

32. Subir hasta el Castillo de San Servando (es un albergue actualmente con muy buenos precios) y contemplar la gran postal de Toledo que se observa desde allí.

 Toledo Time Capsule
Toledo Time Capsule

33. Visitar el Museo de Victorio Macho. Y observar las obras de arte que allí se conservan, además de las magníficas vistas sobre el río Tajo desde Roca Tarpeya. Allí también se puede disfrutar del espectáculo Toledo Time Capsule, una nueva forma de conocer Toledo de mano de las nuevas tecnologías.

34. Contemplar la Puerta del Sol.

35. Pasear por El Miradero. En la actualidad remodelado sobre el Palacio de Congresos.

36. Buscar el Pozo Amargo. Piérdete, y si es por la noche, mejor. Sobre este pozo, hay una curiosa leyenda.

37. Visitar el convento de Santo Domingo el Real. Y si hay suerte y accedes, conocer a la momia de Sanchito.

38. Patrimonio desconocido. En los últimos años se han recuperado en la ciudad numerosos espacios gracias a la labor del Consorcio Ciudad de Toledo. Muchos se pueden visitar.

39. Conocer algún cigarral. Aunque son espacios muy privados, algunos se encuentran abiertos como restaurantes, hoteles… Recomendamos el Cigarral de Caravantes, El Cigarral de las Mercedes o El Cigarral del Santo Ángel Custodio.

40. Unos churros en el Kiosko Catalino, en el Paseo de Merchán (o de la Vega), sentado frente a la Puerta de Bisagra.

41. Una cena romántica en “La Ermita” o en “Adolfo“, o en el “Locum“… Restaurantes que bien mercen un esfuerzo en una ocasión especial.

42. Ver un atardecer desde el Paseo de San Cristóbal o desde el mirador de Virgen de Gracia.

43. Subir por las escaleras mecánicas. Algo diferente, no van a ser todo monumentos… Luego toca un paseo interesante subiendo más cuestas, pero merece la pena.

44. La Semana Santa. Tal vez no tan famosa como en otras ciudades, pero impresiona observar ciertas procesiones por estrechos callejones.

45. Subir en El Valle hasta la Piedra del Rey Moro y contemplar una puesta de sol. ¡Ojo! Calzado cómodo…

46. Pasear por el Tránsito, uno de los pocos jardines públicos en el interior del casco antiguo. Desde allí se admiran unas vistas del Tajo impresionantes.

47. Visitar la Fábrica de Armas. Actual Campus Tecnológico de la Universidad de Castilla-La Mancha.

48. Subir a la Biblioteca de Castilla-La Mancha, en el Alcázar de Toledo y contemplar sus vistas desde los torreones.

49. Encontrar el Callejón del Infierno y el del Diablo. Y si no los encuentras, estos te llevan.

El Callejón del Infierno
El Callejón del Infierno

50. Descubre tu propio Toledo. Camina, a cualquier hora del día. Cada rincón, cada calle, cada edificio tiene una historia diferente, una leyenda. Toledo es la Historia.

 Seguro que se te ocurren rincones, lugares, espacios secretos que aquí no aparecen… Déjalos en los comentarios. Gracias.

Algunos de estos lugares se visitan con Rutas de Toledo.

 Publicado: 2 de octubre de 2013.

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