La Judería de Toledo es uno de los conjuntos monumentales más importantes de la ciudad y de todo el mundo. Os invitamos desde este artículo a un paseo por callejones estrechos formados por viejos muros, antiguas sinagogas convertidas en museos, el imponente San Juan de los Reyes o los magníficos miradores desde donde contemplar una parte importante de la Historia de España. Toledo, capital de Sefarad.

Importante: pretendemos con esta ruta narrar sobre todo anécdotas, curiosidades y un poco de historia de los espacios que visitaremos. Si entráramos en detalle, daría para varios libros. En este artículo no sólo tratamos temas relacionados con el pueblo judío, también comentaremos otros periodos de la historia de la ciudad, los monumentos que nos vayamos encontrando, a modo de guía práctica para el visitante.

Si buscas más información, usa los enlaces que proporcionaremos de cada lugar, monumento o museo.

Duración aproximada del recorrido: depende. Si lo haces bien y despacio, accediendo a museos y monumentos (a algunos), parándote en los rincones y leyendo o narrando su historia, puedes llegar a tardar una jornada completa. Si llevas un guía de Toledo, se podría reducir a unas dos o tres horas, sin acceder a monumentos ni museos.

Una introducción sobre la presencia judía en Toledo

Los judíos se asentaron en Europa a partir del siglo III d.C. En Toledo, hay testimonios de presencia judía desde el siglo IV (una lámpara decorada con una menorah) Y ya es en el 617 cuando un decreto del rey visigodo Sisebuto obliga a los judíos a recibir el bautismo. En el 711 el ejército musulmán entra en la península y al año siguiente se apoderan de la capital del reino visigodo ante la muerte del Rey don Rodrigo. Es probable que los musulmanes contaran con connivencia de los judíos, pues se acogieron a la política de tolerancia religiosa, permaneciendo en la ciudad.

Antes de la llegada de los musulmanes, los judíos ocupaban un barrio al suroeste, cerca del Tajo, durante la ocupación musulmana llamado Madinat al-Yahud (ciudad de los judíos). En el año 820 este barrio había sido rodeado por una muralla. No se tienen noticias de enfrentamientos durante los casi cuatro siglos que los musulmanes estuvieron en Toledo.

Alfonso VI en 1085 rinde la ciudad un 6 de mayo. Muchos musulmanes abandonaron la ciudad pero los judíos permanecieron. Por su conocimiento del árabe, algunos judíos toledanos participaron del movimiento conocido como “Escuela de Traductores de Toledo”, que se desarrolló durante los siglos XII y XIII. Tal vez ésta sea la mejor época para los judíos en Toledo, pues tuvieron importantes puestos en la corte, fueron poetas, tuvieron el respeto y formaron parte de la vida de la ciudad sin mayores contratiempos.

Pero a partir del siglo XIV, en parte debido a la actividad prestamista (y a otros muchos motivos sociales), los judíos sufren represión y varias revueltas sangrientas (1355, 1391). De ahí que muchos judíos, no por convicción sino por necesidad, se convirtieran a la fe cristiana, dando origen al fenómeno de los conversos.

A partir de mediados del siglo XV, la presión se incrementa, se prohíbe su acceso a cargos públicos y finalmente son expulsados del reino en 1492. La Judería Mayor y el Alacava (residencias) fueron abandonados y olvidados durante siglos. En este tiempo, se estima que nuestra ciudad llegó a tener 13 sinagogas (diez sinagogas y hasta cinco casas de estudio o midrash, según Passini)

Esto sería un breve resumen, a modo de introducción, de la historia de los judíos en Toledo, capital de Sefarad. Como vemos, una lucha constante entre el dolor, la prosperidad y el olvido.

¿Dónde se encuentra la judería en Toledo?

El barrio actual denominado Judería en Toledo poco se distingue del que ocupó históricamente. Se extiende desde la torre del Daycán, al este, hasta el puente de San Martín, al oeste. En el interior de la ciudad, desciende desde la Iglesia de Santo Tomé hacia la Puerta del Cambrón. Según afirma Passini, desde antes del siglo XIII en el barrio judío había dos espacios: el arrabal superior (o exterior, alto), cerca de la Iglesia de San Román y el “arrabal más grande de los judíos” que “sube desde la puerta de la ciudad hacia la plaza de Santo Tomé” por la puerta de Assueca, por la zona del segundo claustro que tuvo San Juan de los Reyes (hoy Escuela de Artes)

La topografía urbana exacta de la judería de Toledo se ha perdido con los siglos. Los judíos abandonaron sus casas a finales del siglo XIV debido al violento pogromo de 1391 y posteriormente en 1942 y sus viviendas fueron modificadas y ocupadas. Los viejos barrios de Arriasa, el Sofer, Hamanzeit, del Mármol y del Degolladero son tan sólo recuerdos.

Ubicación de la Judería Mayor en Toledo. Fuente: Passini, J. "La Judería de Toledo"
Ubicación de la Judería Mayor en Toledo. Fuente: Passini, J. “La Judería de Toledo”

¿Cómo llegar a la judería de Toledo?

Toledo es relativamente pequeño en comparación con otras ciudades, especialmente su casco antiguo. Puedes llegar de un extremo a otro (si no te pierdes) en una media hora. Para llegar al punto de encuentro de esta ruta, que será la Plaza del Conde, puedes entrar por la Plaza de Zocodover, ir hacia la Plaza del Ayuntamiento y en pocos minutos estarás, por Santo Tomé, en la Plaza del Conde. Usa Google Maps o algún servicio similar y llegarás de inmediato. Iniciamos la ruta.

La Plaza del Conde

Hemos decidido iniciar esta ruta en este amplio espacio precisamente porque es fácilmente localizable, pues aquí se encuentra la sede del Gobierno de Castilla-La Mancha (Palacio de Fuensalida), incluso llega una línea de autobuses urbanos. Nos encontramos en un espacio urbano abierto por la desaparición de la iglesia de Santo Tomé. Aquí también se ubicaba la residencia de los condes de Fuensalida, nobles toledanos que ostentaron el cargo de alguacil mayor entre los siglos XVI y XVIII.

El Palacio de Fuensalida

El Palacio de Fuensalida, Toledo.
El Palacio de Fuensalida, Toledo.

Construido durante la primera mitad del siglo XV (1440) por don Pedro López de Ayala, primer señor de Fuensalida, llegando a ser uno de los palacios mudéjares más notables de la ciudad. Aquí residió la esposa del emperador Carlos V, Isabel de Portugal, muriendo en este mismo palacio el 1 de marzo de 1539, lo que supuso un duro golpe para el emperador.

Mirador de San Cristóbal

Nos desplazamos brevemente hasta este mirador desde el que observaremos una amplia panorámica de la Judería Mayor de Toledo. Por tanto será un buen lugar para hacer una introducción histórica a la judería toledana (el primer punto de este artículo). Este espacio en el que nos encontramos surge en el XIX sobre las ruinas de un caserío y al explanar y ajardinar la zona. A la izquierda, abajo, observamos el Jardín del Tránsito, el Museo Sefardí, la Casa Museo del Greco y también tenemos una vista amplia de los Cigarrales, villas de recreo de origen musulmán en las que residieron desde el siglo XVI no pocos nobles.

Justo detrás de nosotros en este mismo paseo queda en pie la torre de la Iglesia de San Cristóbal, de estilo mudéjar, ahora adosada a una casa. Es el escaso resto de la Iglesia que ahí existió y que da nombre al paseo. En la Edad Media a esta zona se la conocía como Montichel y era uno de los arrabales de la judería, ubicado fuera de la muralla que cercaba el perímetro hebreo. En este mismo espacio ubica la tradición la leyenda “La Jornada del Foso” (o Noche Toledana), hacia el 807.

Museo Taller del Moro

Avanzamos por la calle Taller del Moro que recibe este nombre por el pequeño museo, digno de ser visitado (aunque abandonamos ligeramente los límites de la judería), siendo un edificio singular del siglo XIV, ejemplo excepcional de arquitectura civil de este momento, declarado Monumento Histórico Artístico en 1931. El edificio formaba parte de una de las llamadas “casas principales” construidas por la nobleza toledana en los siglos XIV y XV, probablemente por Lope González Palomeque y Mayor Téllez de Meneses, señores de Villaverde entre 1346 y 1349. Posteriormente albergó usos como el de convento, taller de piedra y cantería, hasta ser adquirido por el Estado en 1959. Más información sobre el Taller del Moro aquí.

Museo Taller del Moro, Toledo
Museo Taller del Moro, Toledo. Fuente.

Calle de Santo Tomé

Tras dejar atrás la Iglesia del Salvador entramos en una de las calles más transitadas del casco antiguo de Toledo, de la que en la Edad Media salían diversos adarves y callejones que llevaban a otros puntos de la judería. Avanzando lentamente y esquivando los numerosos grupos turísticos llegaremos hasta la:

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Iglesia de Santo Tomé

Calle de Santo Tomé, Toledo
Calle de Santo Tomé, Toledo

Ya mencionada en el siglo XII, probablemente una de las primeras parroquias fundadas por Alfonso VI en el 1085 y reconstruida en el siglo XIV a espensas de don Gonzalo Ruiz de Toledo, señor de Orgaz. Su torre mudéjar domina la vista desde la calle, constando de tres cuerpos. Destacar como curioso el Cristo adosado a uno de sus muros, visible desde esta famosa calle, “cobijado bajo un tejadillo de madera y alumbrado por un candil cuya luz nunca se apaga” (ABC, tras su restauración en 2014). A las espaldas de la imagen, atravesando el grueso muro de piedra, se encuentra el Sagrario de la Iglesia de Santo Tomé. Toda la información en este enlace.

No muy lejos de esta torre se encuentra la calle más estrecha de Toledo (pulsa aquí para más información): El callejón de la Soledad.

El Entierro del Señor de Orgaz

Cuadro “En Entierro del Señor de Orgaz”, El Greco. En la Iglesia de Santo Tomé. Fuente: Cultura CLM.

Si tenemos tiempo, podemos rodear la Iglesia de Santo Tomé y entrar a contemplar la maravillosa obra de arte del Greco. También lo podríamos hacer al inicio de la ruta, pues hemos vuelto al punto de partida. Todo dependerá del tamaño de la cola de espera que siempre hay para entrar a contemplar la obra más famosa del pintor cretense. No nos vamos a detener en consideraciones artísticas, ya lo contamos antes aquí.

Callejón de Bodegones

Callejón de Bodegones. Toledo
Callejón de Bodegones.

Tomamos uno de esos callejones que parten desde Santo Tomé, así denominado por desde antiguo ser lugar habitual de bodegas. En el XVI había tres establecimientos abiertos aquí. Su nombre oficial durante siglos fue “calle del Abecedario”, por estar afectas sus 21 casas al sostenimiento de una memoria pía así llamada en la parroquia de Santo Tomé. Sus casas no estaban señaladas con números, sino con letras de la A a la T. Por aquellas fechas ya debía tener varias casas de comidas, por lo que su nombre terminó como “Bodegones”. Una de las calles que conserva su trazado medieval, con sus pisos avanzando con saledizos proporcionando sombra a la calle (a la vez de ganar algo de espacio para las viviendas) Estos saledizos fueron prohibidos durante el Renacimiento, pues impedían el paso de la luz y el sol. Aquí fue recreada en 1963 con acierto. Sobre los bodegones que aquí hubo, apunta Porres que las Ordenanzas Municipales sólo les autorizaban a vender vaca, carnero y pescado salado, prohibiendo los tableros de juego o que permitieran otros tipos de juego. Todo lo que vendían debía estar cocido o guisado, para evitar competencia a otros establecimientos. Me encanta este callejón.

Plaza de Valdecaleros

En esta plaza se descargaba la cal que traían de Argés y ya el Greco anota “Caleros” sobre esta ubicación en su plano. Parece que se ubicó en este paraje una sinagoga, citada como “xinoga de caleros”, ya a mediados del XIV, aunque no exactamente en esta plaza. Lo importante de esta plaza es que nos lleva a la:

Calle de las Bulas

Llamada desde antiguo “Bulas Viejas” por estar cerca la imprenta del convento de San Pedro Mártir, cuya comunidad tuvo el privilegio de imprimir tales dispensas hasta 1849, siendo probable que existiera algún local en el que se expidieran tales privilegios de Cruzada. En esta calle encontramos restos de magníficos palacios como en el número 19, o en el número 15, la legendaria:

Casa de las Cadenas

Patio de la Casa de las Cadenas, Museo de Arte Contemporáneo de Toledo hasta el año 2000
Patio de la Casa de las Cadenas, Museo de Arte Contemporáneo de Toledo hasta el año 2000

Esconde uno de los mejores patios de Toledo, siendo un antiguo palacio mudéjar-plateresco. Aquí estuvo hasta el año 2000 el Museo de Arte Contemporáneo, ahora cerrado. En la actualidad se ha abordado una reforma integral y está a la espera de nuevo destino. En los sótanos que oculta, como tantas otras viviendas de la judería, se ubica una famosa leyenda que os contamos aquí: Casa de las Cadenas.

Callejón de Esquivias

Antiguamente, el Adarve de Sancho Padilla. El nombre actual lo toma de un judeoconverso que allí residió, con el apellido Esquivias. En la judería y en el resto de Toledo suele haber sótanos, muchos abovedados. Los ubicados bajo el patio suelen ser bastante comunes, de dos tipologías que no se encuentran en el resto de la ciudad (s. XV): una bóveda con pilar central o cúpula octogonal. Bajo una de las casas de esta calle encontramos uno de esos subterráneos, que actualmente se puede visitar en la ruta “Toledo Subterráneo“.

Sótano en el Callejón de Esquivias.
Sótano en el Callejón de Esquivias.

*Adarve: (del árabe darab), además de un camino o paseo de ronda en las murallas, es una calle sin salida en la que se pueden ubicar una serie de viviendas y que una puerta cerraba por la noche su acceso, en algunos casos con un guardián y su perro como eficaz protección contra los delitos nocturnos.

Mirador del paseo de Virgen de Gracia

Callejeando un poco y dejando atrás alguna que otra cosa curiosa que os contaríamos en una ruta real por estos callejones, llegamos a uno de los miradores más maravillosos de Toledo. Por su orientación, nos deparará un bonito atardecer, si tenemos la suerte de hacer esta ruta a esas horas. Nos encontramos en la parte más alta del Alacava, el barrio alto de la Judería. En 1355 sufrió una primera destrucción durante la guerra entre Pedro I y su hermanastro Enrique de Trastámara. Otra posterior, en 1391 fue peor, falleciendo familias judías completas. Desde entonces muchos cristianos compraron las casas y solares al haber perecido sus ocupantes. En este barrio se ubicó una sinagoga, unos baños (10 y 11 del paseo) y una escuela donde se enseñaban las sagradas escrituras. Más tarde, aquí existió una ermita dedicada a la Virgen de Gracia. Desde este mirador podemos observar el gótico cimborrio de San Juan de los Reyes, la Vega Baja, el Río Tajo…

Vista desde el Paseo Virgen de Gracia en Toledo
Vista desde el Paseo Virgen de Gracia en Toledo

Bajamos por la Cuesta de las Calandrajas para llegar a la Calle del Pintor Matías Moreno desde la que tenemos una vista privilegiada de:

San Juan de los Reyes

El monasterio de San Juan de los Reyes fue una fundación de los Reyes Católicos para la Orden de los Franciscanos. Conmemora la Batalla de Toro (1476) y la supremacía de la religión católica sobre la judía, pues se ubica en pleno barrio judío. La intención de la Reina Isabel era utilizar como su enterramiento este lugar, cambiando luego de parecer al conquistar Granada. El gran Águila de San Juan, en honor al nacimiento de su primogénito, preside el lugar y se encuentra en múltiples representaciones. Ya en otras ocasiones os hemos hablado de este impresionante monumento, en mi opinión uno de los más increíbles de Toledo y que aconsejamos visitar aunque el tiempo sea escaso. Tan sólo os dejaremos algunas curiosidades, para abrir boca:

  • Los grilletes o cadenas de los presos cristianos liberados al conquistar el reino de Granada y que cuelgan de las paredes exteriores del templo (leer una leyenda relacionada con estas cadenas)
  • La maravilla de su claustro, imprescindible visitar en Toledo. Hubo dos, uno de ellos fue destruido por los franceses durante la Guerra de la Independencia. El claustro actual fue reconstruido por Arturo Mélida en 1883, incluyendo algunas de las famosas gárgolas.
  • Posee un precioso jardín con grandes vistas al Tajo, no visitable.
  • En este templo podemos leer recorriendo sus muros la divisa templaria“Non nobis domine, non nobis sed tuo da gloria” –Nada para nosotros Señor, sino a tu santo nombre hemos de glorificar-
  • Su estilo constructivo combina el gótico flamígero con techumbres y ornamentaciones mudéjares, creando una combinación hispanoflamenca.

Puerta del Cambrón

Un poco más abajo de San Juan de los Reyes encontramos la Puerta del Cambrón. Como ya tenemos un artículo en el que hablamos de esta puerta, os invitamos a consultarlo aquí. No hace mucho en la bajada hacia esta puerta se descubrieron los restos de una de las puertas de la muralla de la judería (leer noticia)

La Plaza del Sofer y la Escuela de Artes

Seguimos nuestro camino avanzando por la calle Reyes Católicos, para encontrarnos con una construcción relativamente reciente, la actual Escuela de Artes, formada por un conjunto de dos edificios neomudéjares ocupando el solar donde se levantó el segundo claustro (destruido durante la francesada) del monasterio de San Juan de los Reyes. Arturo Mélida lo edificó en 1882. La fachada muestra un gran escudo de los Reyes Católicos en cerámica vidriada. Como secreto que esconde este imponente edifico, destacar sus amplios suberráneos, que contienen una muestra a modo de museo de los trabajos realizados en la escuela y que si puedes es interesante visitar (aunque complicado). También la escuela ocupa lo que fue parte del convento de Santa Ana, del que se conserva la capilla (actual salón de actos) y un maravilloso patio. Otro de los maravillosos espacios de la Escuela de Artes es su invernadero, en hierro y vidrio, de formas góticas.

Invernadero de la Escuela de Artes de Toledo
Invernadero de la Escuela de Artes de Toledo, foto por David Utrilla.

Y justo frene al acceso de la Escuela de Arte se encuentra una pequeña plaza con suelo de madera de reciente recuperación. Debajo se esconden los restos arqueológicos de la Sinagoga del Sofer (escriba, en hebreo).

Esta antigua sinagoga, probablemente ya desaparecida tras los ataques de 1391, se ubicaba justo al lado del Arquillo de la Judería, que marcaba la entrada a la Judería Mayor de los siglos XIII y XIV y donde se ubica una curiosa leyenda sobre un judío prestamista que aceptó las joyas de la Reina Isabel la Católica para financiar la exposición de Cristóbal Colón.

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Un poco más arriba, en esta calle, encontraremos los Baños Árabes del Callejón del Ángel, recuperados por los arqueólogos con una sala restaurada que se corresponde con la caliente y, a diferencia de otros baños, mantiene el hipocausto hasta hoy mejor conservado de la arquitectura civil musulmana en Toledo. 

En esta misma Calle del Ángel encontramos un potente cobertizo a gran altura y la pequeña estatuilla gótica que da nombre a la calle:

Estatuilla del Ángel gótico que da nombre a la calle.
Estatuilla del Ángel gótico que da nombre a la calle. Fuente.

Si volvemos un poco sobre nuestros pasos, seguimos avanzando por la calle Reyes Católicos, encontrando en breve a la derecha un desvío que nos lleva hacia el Mirador de Santa Ana. Merece la pena desviarse ligeramente para contemplar una de las mejores vistas del famoso Puente de San Martín dese una ubicación poco conocida por los turistas.

Volviendo de nuevo a la Calle Reyes Católicos nos encontramos con el legendario Callejón de los Jacintos, donde vivía una hermosa judía enamorada de un joven cristiano. Como estas leyendas no suelen tener buen final, aquí os dejamos el enlace de su lectura sosegada: El Callejón de los Jacintos.

Sinagoga de Santa María la Blanca

Sinagoga de Santa María la Blanca en Toledo, por David Utrilla
Sinagoga de Santa María la Blanca en Toledo, por David Utrilla

Casi de inmediato llegamos a una de las maravillas de Toledo: la antigua Sinagoga, una de las trece que llegó a tener la ciudad y que a partir del XIV fueron disminuyendo por la destrucción de las revueltas antijudías. Un edificio muy austero en su exterior, pero rico en decoración con fuertes influencias almohades y de factura mudéjar. Como ya os hemos contado su historia y curiosidades en otras ocasiones, os dejamos éste enlace: Sinagoga Santa María la Blanca.

No nos iremos de esta zona sin avanzar un poco por la Plaza de Barrio Nuevo, centro del barrio judío y llegar hasta la “Casa del Judío” (Travesía de la Judería, número 4), unos sótanos abovedados de ladrillo muy típicos de esta zona (algunos autores afirman que la mayoría de las viviendas judías estaban unificadas por el subsuelo para facilitar la huida ante las frecuentes persecuciones) que posiblemente fuera un baño litúrgico judío o miqva, cuya función era la purificación espiritual y preparación para algún suceso importante en la vida de un judío. Se suele visitar en la ruta “Toledo Subterráneo“.

Seguimos avanzando por la calle Reyes Católicos para encontrar en un desvío a la derecha el Museo Victorio Macho (escultor, 1887-1966) y sede de la Real Fundación de Toledo, que muestra una buena parte de la obra del autor palentino que hizo reformar y construir esta magnífica casa, que utilizó también como taller, desde las que destacan las vistas hacia el Tajo.

Sinagoga de Samuel Leví o del Tránsito. Museo Sefardí.

Museo Sefardí, Sinagoga del Tránsito. Toledo
Museo Sefardí, Sinagoga del Tránsito. Toledo

Sería pretencioso en este artículo extendernos en la amplia historia del actual Museo Sefardí, uno de los más visitados de España. Destacaremos su enorme salón de oración, decorado con yeserías bajo las zapatas de una espléndida techumbre de madera de par y nudillo con limas mohamares y estrellas de ocho puntas, o la galería desde donde las mujeres seguían el rezo. En 1492 la sinagoga pasó a la Orden de Calatrava, acabando como ermita dedicada al Tránsito de Nuestra Señora. En 1877 se declaró monumento nacional y en la actualidad sede del Museo Sefardí, desde 1971, que recoge muestras del pasado judío y de las pervivencias mantenidas por esta comunidad de origen hispano: los sefardíes.

Saliendo de la sinagoga, encontramos los Jardines del Tránsito, una agradable paseo donde descansar a la sombra cuando aprieta el calor o tomar algo en la terraza del kiosko allí instalado. Las vistas desde este lugar hacia los cigarrales y el torno del Tajo son inolvidables. Este espacio constituyó durante la Baja Edad Media un importante barrio de la judería llamado Haman Zeyte. Tras su expulsión en 1492, el marqués de Villena construyó un gran palacio, que ocupó parte de este paseo, lugar en el que a finales del XVI, El Greco alquiló unas habitaciones. Así lo recuerda el monumento allí edificado el siglo pasado.

Casa Museo del Greco

Fue por este motivo por el que el Marqués de la Vega Inclán, a principios del XX decidió recrear cerca del lugar donde realmente habitó El Greco un museo dedicado a la figura del pintor. En 1910 nace el museo en unas casas de los siglos XV y XVI enriquecidas y decoradas con diversos enseres recuperados por el Marqués. Una visita necesaria en la ciudad, el Museo del Greco, que conserva algunas obras que estuvieron dispersas por la ciudad y corrían el riesgo de perderse. Destacar en este importante museo sus sótanos, que pudieron formar parte de los baños rituales judíos de la sinagoga de Samuel Leví (hoy podemos contemplar una estatua dedicada a Samuel Leví reciente justo frente al Museo). De todos los cuadros que conserva el Museo, destaca la obra “Vista y plano de Toledo” (1610-1614), obra que, dada su minuciosidad, ha servido para estudiar la trama urbana de la ciudad de principios del XVII.

Cueva del Museo del Greco en Toledo
Cueva del Museo del Greco en Toledo, por David Utrilla.

No nos gustaría finalizar este recorrido sin transitar por la calle Samuel Leví, así denominada en recuerdo del judío toledano que fue tesorero mayor del rey Pedro I en el siglo XIV y una de las calles, a mi parecer, con más esencia antigua de Toledo, que nos trasladará de inmediato a tiempos pasados. Subimos por la turística y comercial calle de San Juan de Dios (sede desde antiguo de importantes viviendas judías y posteriormente palacios renacentistas) para volver de nuevo a la Plaza del Conde, donde iniciamos nuestra ruta y donde ahora la finalizamos.

*Si compras la Pulsera Turística de Toledo (10 euros solo pulsera, un poco más con guía) podrás acceder hasta 7 monumentos, varios de ellos ubicados en la judería: San Juan de los Reyes, Santa María la Blanca, el Entierro del Señor de Orgaz.

¿Dónde comer o cenar en la judería de Toledo?

Hay muchas y variadas opciones que ya hemos tratado en otros artículos, para comer, cenar o tapear algo en este barrio toledano. Podemos destacar restaurantes como La Dehesa de Majazul; La Fábrica de Harinas; el Museo de Productos de Castilla-La Mancha; el conocido Mesón La Orza; La Naviera (marisquería); el 10 de Santo Tomé; el Café de las Monjas; Maruxiña; o la Tetería Dar Al Chai donde degustar sus magníficos crepes. Puedes ver más información sobre dónde comer en Toledo aquí.

¿Qué recuerdos puedo comprar en la judería?

Azulejo en la judería de Toledo con la palabra hebrea jai
Azulejo en la judería de Toledo con la palabra hebrea jai

En este barrio, dado su carácter turístico, encontraremos decenas de tiendas de recuerdos, especialmente en la calle Santo Tome, en la calle San Juan de Dios y en la calle Reyes Católicos. De entre los muchos y típicos recuerdos y productos alimenticios, destaca en los últimos años los famosos azulejos de cerámica que se pueden encontrar pegados en el suelo y ciertos muros delimitando y marcando el Barrio de la Judería toledana (en este artículo ya os contamos su significado) Por 2-3 euros podemos comprar un azulejo exactamente igual a los del suelo, con un imán, y así nos evitamos el disgusto de ser denunciados por intentar arrancar los que encontraremos por las calles. El resto de compras: de todo, desde artesanía variada, destacando el famoso damasquino o las espadas (buscar el sello de autenticidad toledano, cuidado con las falsificaciones). En el convento de San Antonio que encontraremos al final de la calle Santo Tomé venden buen mazapán. Si buscas también mazapán en este barrio, recomendamos sin duda la pastelería más famosa de la ciudad, Santo Tomé y los mazapanes que elabora Conde en la calle Bulas.

¿Se puede visitar por la noche la judería de Toledo?

Iluminación LED marcando los límites de la Judería de Toledo
Iluminación LED marcando los límites de la Judería de Toledo

¡Por supuesto! y es muy recomendable. Hay que dormir en Toledo y perderse por la judería. No es muy grande y es un auténtico laberinto de calles estrechas. Varios focos led situados en los accesos a la judería iluminan el suelo con una proyección, te será fácil identificar cuándo estás entrando en la judería.

En cualquiera de estas calles a buen seguro que los judíos descendientes de aquellos que aquí vivieron, que aún conservan la lengua y algunas tradiciones, como afirma la leyenda, habrán probado las llaves que sus antepasados se llevaron al ser expulsados de su tierra, de su hogar.

La ruta a pie por la Judería de Toledo, en Google Maps:

Bibliografía

Calle Santo Tomé, Toledo
Calle de Santo Tomé. 5 de junio 2020.

Estimado/a guía de turismo: si has llegado hasta aquí buscando cómo hacer tu ruta por la judería, para ampliar conocimientos o si acabas de empezar como guía, bienvenido/a y gracias. Recuerda por favor hablar de esta página, donde aprendes, a tus turistas. Y también recuerda que aquí no está todo… Toledo es mucho más, busca en los libros, archivos, bibliotecas. No todo está en Google.

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