¿Un bolo es un toledano? Muchos utilizan “bolo” como algo despectivo, para referirse a un vecino de Toledo e incluso los mismos habitantes de la ciudad se refieren a alguien como “bolo” cuando se considera “ignorante, de escasa habilidad” (RAE) Pero ¿de dónde viene este curioso adjetivo?

Coloquialmente, según la RAE, un “bolo” es un adjetivo que aplicado a un hombre podría indicar que es ignorante o de escada habilidad, torpe, necio… En algún otro diccionario, directamente un “bolo” es un “toledano”. Los propios vecinos de Toledo utilizan frecuentemente la expresión “mira que eres bolo” o similar con una acepción parecida a la anteriormente descrita, aunque hoy en día ha quedado un cierto reposo amigable al uso de la expresión, sin rencor alguno.

Pero muchos toledanos ignoramos de dónde procede este adjetivo. Hay varias explicaciones para la utilización de “bolo” en Toledo, a cada cual más curiosa:

  •  La más “culta” es la que relaciona el adjetivo con la abjuración en público del arrianismo por el rey visigodo [[Recaredo]] y su conversión al catolicismo, hacia el 589, en el III Concilio de Toledo. El rey, al tomar juramento y preguntado por San Leandro algo así como “Queréis abrazar la verdadera fe católica”, respondió “Ego volo…” (Sí, quiero…)
  • En el siglo XIV, el arzobispo de Toledo Gil Álvarez de Albornoz fundó el  Real Colegio Mayor de San Clemente de los Españoles en Bolonia, Italia. algunos toledanos marchaban a estudiar allí, dada la relación del arzobispo con la ciudad. Al regresar a Toledo, se les denominaba “bolos”.
  • La última y no menos curiosa está relacionada con los aceros toledanos. “Los armeros toledanos se surtían de aceros producidos en acerías vascas. Las muestras de ese producto eran unas bolas de acero al carbono que en la jerga siderúrgica se denominaban “bolos”. Así, los vascos se referían a Toledo como “la provincia de los bolos”. Pasando la  asignación a sus habitantes.” (Fuente)
  • Otra explicación aportada por D. Luis Orgaz sería la referida al “bolo” como el machete (el bolo es un machete de hoja larga, de origen filipino, y utilizado como arma o para desbrozar) que nuestros sufridos soldados de ultramar utilizaban en Cuba, Puerto Rico y Filipinas y que, por supuesto, se elaboraban en la Fábrica de Armas de Toledo. Al estar muy afilados y llevarlos siempre consigo, quedó aquel dicho de “no te andes con el bolo colgando” (ya que te cortará). Gracias, Luis.

También escuchamos a artistas (en general, aunque más aplicado en teatro) la frase “hacer un bolo“, aplicada a ir a hacer una representación a una localidad cualquiera; también lo leemos en el diccionario de la RAE:

Representación o representaciones que, en escaso número, ofrece una compañía teatral para actuar en una o varias poblaciones con el fin de aprovechar circunstancias que se juzgan económicamente favorables. “Usado o usada más en plural” Esa compañía va a hacer unos bolos por el norte.

Lo que muchos ignoran es que estra acepción de “bolo” se originó cuando los artistas madrileños tenían que venir a la ciudad, dada la proximidad a la capital a hacer una representación o “un bolo”. Por tanto era, ir a hacer un espectáculo “para los bolos” (los toledanos). Es curioso también que sea muy utilizado a mucha distancia de Toledo, en Argentina.

Fuentes:

http://tasioeldetoledo.wordpress.com/
http://wiki.mitoledo.com/mediawiki/index.php/Bolo
– Artículo de Armando de Miguel.

Deja un comentario