Abordamos con este primer artículo algo que muchos nos habéis pedido desde hace tiempo. Aunque parezca lo contrario, Toledo ha cambiado bastante en los últimos siglos. No siempre ha contado con los mismos edificios y el aspecto ha sido modificado con el paso del tiempo. Toledo también es un proyecto inacabado y a continuación, en una serie de artículos que iremos publicando, traeremos a estas páginas otro tipo de elementos legendarios que ya no existen, o que su aspecto no es el que tuvo en un principio, hace siglos. #ToledoDesaparecido.

Y no son pocos. De ahí que vayamos a dividir este trabajo en varias partes. Comenzaremos con esta parte primera con algunos de los más famosos monumentos, edificios y añadidos arquitectónicos que fueron eliminados o desaparecieron totalmente por diversos motivos. Pero no fueron olvidados. Los libros, la historia, los conserva en sus páginas, y de ahí hemos rescatado este recuerdo para el disfrute de todos los lectores de esta web. Empezamos.

El Acueducto Romano de Toledo

Según algunos historiadores, Toledo tuvo un acueducto mucho más impresionante que el de Segovia o el de Los Milagros de Mérida. Una obra de ingeniería majestuosa, como otras tantas que el pueblo romano hizo por todo el territorio conquistado alrededor del mediterráneo. Una obra pensada para solucionar el problema de abastecimiento de agua en Toledo, que no tendría comparación hasta bien entrado el siglo XX, 2000 años después (quitando alguna solución intermitente como ya veremos). Aguas abajo del puente de alcántara estuvo situado el acueducto que hacía llegar hasta Toledo las aguas recogidas en el pantano de Alcantarilla (Mazarambroz), situado a unos 38 km.

Acueducto subterráneo de la Pozuela en Toledo
Restos del acueducto subterráneo que traía agua desde el pantano de Alcantarilla, en este caso el tramo bajo la Pozuela, fotografiado por David Utrilla.

Exactamente no se sabe cuándo fue eliminada esta gran obra arquitectónica. Parece que pudo ser destruido por los musulmanes hacia el año 911 como consecuencia de haber negado el walid de Tolaitola Kalib-Aben-Hatan la obediencia al califato de Córdoba, lo que causó la furia de Abd-Er-Rhaman. Éste, al frente de un gran ejército vino a Toledo para castigar la traición de su vasallo y fue entonces cuando cortó el acueducto para dejar a la ciudad sin agua. Validando esta afirmación, en 1085 cuando Alfonso VI entra en Toledo, insiste mucho en la sed que pasaron sus tropas en los campamentos emplazados cerca del Castillo de San Servando.

Estribos del acueducto romano de Toledo hacia 1900
Estribos del acueducto romano de Toledo hacia 1900. Foto en Toledo Olvidado.

Actualmente solo se conservan de aquella colosal obra los frogones en las márgenes del río, fotografiados desde antiguo, los llamados “hornos de vidrio” en terrenos de la Academia de Infantería (sifones del acueducto) y el tramo subterráneo que transcurre a las afueras de Toledo. También parte de la estructura subterránea intramuros se conservaría y se sigue investigando en la actualidad, pues alimentaría con agua a las termas y diversos recursos hídricos en la ciudad.

Sobre los restos del acueducto romano de Toledo tienes mucha más información en el blog “Toledo Olvidado”.

Supuesta reconstrucción del Acueducto Romano de Toledo. Hay varias opiniones sobre el aspecto que pudo tener, esta sería la más impactante.
Supuesta reconstrucción del Acueducto Romano de Toledo. Hay varias opiniones sobre el aspecto que pudo tener, esta sería la más impactante. Realmente una pena que no se conserve.

El Artificio de Juanelo Turriano

En relación a la traída y distribución de aguas anterior, vemos que los romanos lo solucionaron con un potente acueducto y es curioso que teniendo el Río Tajo rodeando la ciudad las soluciones para dar de beber a los toledanos siempre hayan sido complejas y más o menos legendarias. Entre ellas, la ideada por el “relojero” de los emperadores Carlos I y Felipe II: un “artificio” mecánico que elevaba el agua salvando una pendiente de noventa metros. Consistía en una serie de norias y palas sobre torres accionadas por la misma fuerza de la corriente del agua. Una solución avanzada para la época que fue imitada por ingenieros venidos de toda Europa. Funcionó durante algo más de medio siglo. Tras el fallecimiento de Juanelo Turriano en 1585 la maquinaria no recibió el mantenimiento adecuado y el artificio terminó en ruina.

Propuestas de diseño y ubicación del artificio de Juanelo Turriano en Toledo, por José María Santiago. (Ver gigapanorámica aquí)

Hace tiempo escribimos una pequeña biografía de Juanelo Turriano, en la que se mencionaba su artificio. Aquí podéis acceder.

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Torre del reloj de la Catedral

La Catedral de Toledo tuvo una efímera torre del reloj ubicada a la derecha de la puerta de la Chapinería (o del Reloj) construida entre 1424 y 1425, siendo Alvar Martínez maestro de la catedral. De menor tamaño que la torre campanario, fue modificada en el siglo XVIII, presentando una gran esbeltez como se puede observar en las fotos de la época:

Torre del reloj de la Catedral de Toledo hacia 1860. Detalle de una fotografía de Francis Frith. Fuente: Toledo Olvidado.
Torre del reloj de la Catedral de Toledo hacia 1860. Detalle de una fotografía de Francis Frith. Fuente: Toledo Olvidado.

Debido a su estado ruinoso, se dictaminó su demolición en 1887, siendo desmontada en 1889 tras un debate sobre si sería conveniente su restauración o demolición. Las campanas allí ubicadas, procedentes del también desaparecido Convento del Carmen Calzado, fueron llevadas al campanario.

El Circo Romano de Toledo

No son muchos los restos romanos conservados en Toledo… En los últimos años el Consorcio de la Ciudad ha recuperado en el casco antiguo restos de termas, subterráneos, pero aún no nos hacemos una idea exacta de cómo pudo ser el Toletum romano. Los historiadores nos cuentan que fue una importante urbe y que el circo fue construido en el siglo I, gobernando el emperador Octavio Augusto o el emperador Tiberio, y cuyo aforo rondaba los 15.000 o 30.000 espectadores. Sus dimensiones eran de de 408 metros de largo por unos 86,2 metros de ancho. Durante siglos, sus materiales fueron expoliados para construir otros edificios en Toledo. Sirvió como lugar de mercado durante la dominación árabe, incluso de enterramiento.

Uno de los arcos del Circo Romano de Toledo. Foto: David Utrilla.
Uno de los arcos del Circo Romano de Toledo. Más fotos aquí (por David Utrilla)

Esencialmente era un lugar donde se hacían carreras de carros de caballos. Contaba con un muro central (spina) y alrededor de la gran pista se situaban unos graderíos soportados por bóvedas cuyas filas superiores estarían formados por una estructura de madera.

Circo romano de Toledo. Recreación hecha por Toletum Visigodo
Circo romano de Toledo. Recreación hecha por Toletum Visigodo y publicada en Toledo Olvidado.

La Capilla de la Beata Mariana en San Juan de los Reyes

En 1732 se edifica una capilla en el muro norte de la Iglesia de San Juan de los Reyes. Fue construida a expensas de los hermanos de la Orden Tercera de San Francisco, “con gusto tan depravado y churrigueresco en su portada y tan mala dirección en todo, que no parece si no que se quiso echar un borrón en la hermosa página que la historia y las artes debían a la piadosa grandeza de los Reyes Católicos”. (Fuente) Fue demolida hacia 1864 (había quedado muy dañada tras la destrucción provocada por los invasores franceses), siendo aún apreciables en el muro las marcas de los sillares repuestos para cegar los enjarjes de la demolida capilla.

Monasterio de San Juan de los Reyes (Toledo) en 1852. Calotipo de Edward King Tenison publicado en el libro Recuerdos de España. Bibliothèque Nationale de France (Paris) Fuente: Toledo Olvidado.
Monasterio de San Juan de los Reyes (Toledo) en 1852. Calotipo de Edward King Tenison publicado en el libro Recuerdos de España. Bibliothèque Nationale de France (Paris) Fuente: Toledo Olvidado.

Puerta Recaudatoria de San Martín (de los arbitrios)

La Puerta de San Martín (no confundir con la Puerta del Cambrón, que así se llamó un tiempo), fue edificada en 1864 con la finalidad de servir de arbitrio o lugar de recaudación municipal para las personas que introducían mercancías en la ciudad a través del Puente de San Martín. Su función meramente recaudatoria fue temporal, en ningún caso tuvo función defensiva pues este servicio fue prestado por la torre de acceso al mismo puente. Estaba ubicada al principio de la cuesta de San Martín y frente al puente y tenía tres cuerpos, el central más alto que los laterales, con arcos apuntados. Era de ladrillo visto con un zócalo de sillares de granito y estaban los tres cuerpos coronados por almenas. Fue demolida por el Ayuntamiento en 1967 al ensanchar la zona para ordenar el tráfico.

Puerta de San Martín (Toledo). Fuente: Toledo Olvidado.
Puerta de San Martín (Toledo). Fuente: Toledo Olvidado.

Puerta de Perpiñán

Probablemente fuera de las puertas más antiguas del recinto amurallado de Toledo, perteneciente al tramo levantado por los romanos. Se ubicaría en los espacios que hoy ocupa parte del Miradero (Palacio de Congresos El Greco), en la zona de acceso al aparcamiento subterráneo (se aprecia un torreón). El nombre de Perpiñán es un recuerdo de la Galia Narbonense puesto por los visigodos, pues estaba orientada a ella, aunque tuvo otros nombres como puerta de Atefalín (árabe At-Tefelin) o de los Grederos, ya que era el paso de los acarreadores de greda que traían dicho material desde Magán. También es probable que una de sus denominaciones fuera puerta de San Pablo, por permitir el acceso a éste convento. Pudo desaparecer hacia 1734, al finalizarse una nueva muralla en este entorno. Más información en este enlace.

Restos de la Puerta de Perpiñán bajo el Paseo del Miradero (Toledo) en septiembre de 1973. Foto Rodríguez
Restos de la Puerta de Perpiñán bajo el Paseo del Miradero (Toledo) en septiembre de 1973. Foto Rodríguez.

La Sisla, ermita, monasterio y palacio

La Sisla es una extensa zona ubicada sobre los cerros del flanco meridional de la ciudad de Toledo, al otro lado del río, actualmente una parte en los terrenos de la Academia de Infantería. Desde época romana se denomina así a este espacio, y ya en el siglo XII existía una ermita llamada Santa María de la Cisla. En estos terrenos los frailes Jerónimos hacia 1384 fundan un monasterio conocido como Santa María de la Sisla. Contaba con una amplia iglesia de estilo gótico, un claustro, celdas y otras dependencias.

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Más tarde, el Emperador Carlos I residió en este monasterio y pensó elegirlo como su lugar de retiro cuando dejara la corona, cambiando posteriormente de decisión y eligiendo Yuste, en tierras extremeñas. A su hijo Felipe II también le agradaron estos terrenos, y se planteó ubicar allí el monasterio que finalmente se construyó en El Escorial.

En este monasterio se custodió una curiosa reliquia traída de Roma por el Cardenal Gil de Albornoz en el XIV: el Cuchillo de Nerón.

Tras la ocupación francesa, en 1820 el monasterio fue desamortizado y fue demolido en 1835. Siendo los terrenos adquiridos por privados, se edificó una elegante residencia campestre, un pequeño palacete, habiendo numerosas fotos que pueden ver en Toledo Olvidado. Tras la guerra civil, el heredero del palacio vendió todo lo de valor y voló el edificio con dinamita. Hoy tan solo quedan unos restos que no se pueden visitar por estar en terreno militar.

Restos del palacio de la Sisla, en Toledo.
Restos del palacio de la Sisla, en Toledo.

El Brasero de la Vega

Construcción ubicada en la zona de la Vega Baja probablemente, en el hemiciclo del Circo Romano. Tenía como objeto ejecutar (un quemadero o lugar de ejecución por otros métodos) a los condenados a la pena capital, bien por la justicia civil o relajados de la Inquisición. En otras ocasiones estas ejecuciones se realizaron en la plaza de Zocodover, pero por su extrema crudeza y condiciones se sacó extramuros, donde no era tan visible para el público toledano. La planta del brasero era cuadrada, con torres en sus cuatro ángulos y una cruz en el centro, según atestiguan diversos dibujos de la época. La construcción en mampostería se llevó a cabo entre 1592 y 1595 aunque hay noticias de una provisional en 1576. El Brasero de la Vega fue demolido el 9 de julio de 1820, durante el Trienio Liberal.

El Brasero de la Vega
El Brasero de la Vega, en el plano de El Greco.

Los arcos de la Plaza de Zocodover

En el punto donde arranca la cuesta que sube al Alcázar saliendo desde Zocodover existieron entre 1656 y 1865 dos arcos de sillería similares al Arco de la Sangre que cerraban la plaza en su esquina meridional. Estos arcos surgieron debido a diversos incendios en Zocodover (que ya os contamos en otra entrada) y la propuesta de reforma tras estos incidentes. Los arcos tuvieron una función meramente decorativa. En alguna ocasión se pudieron utilizar como palcos cuando había alguna corrida de toros, apoyando sobre ellos alguna estructura de madera.

Las obras de ensanche en el siglo XIX y para permitir el paso de carruajes, hicieron que el Ayuntamiento decidiera su derribo, el 14 de julio de 1864 y tras el pleito con un vecino de Burguillos que reclamaba su propiedad sobre ellos desde el siglo XVII (hecho que demostró en pleito con el Ayuntamiento, reclamando una compensación económica) fueron derribados finalmente en 1865.

Arcos de Zocodover antes de ser demolidos en 1865. Foto: Toledo Olvidado.

Finalizamos ester primer artículo dedicado al Toledo desaparecido. Hemos mostrado algunos de los más famosos monumentos y elementos arquitectónicos que ya no se pueden observar en la ciudad o que se encuentran en una ruina total, como el Circo Romano. En el próximo capítulo os contaremos otros tantos, algunos no tan conocidos.

Consulta los artículos del “Toledo Desaparecido”

Bibliografía:

  • Moreno Domínguez, L., et alt.(2002): “El Toledo invisible”. Toledo: Antonio Pareja Editor.
  • Aranda Alonso, F. (2011): “Rincones del Toledo desaparecido”. Toledo: Aranda-Toledo Ediciones.
  • Aranda Alonso, F. (2017): “Otros rincones del Toledo desaparecido”. Toledo: Aranda-Toledo Ediciones.

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