La primera parte de #ToledoDesaparecido ha sido un gran éxito. Miles en pocos días habéis consultado la lista de diez monumentos o edificios que ya no se pueden encontrar en Toledo o han sufrido un cambio importante en su estructura. ¿Seguimos? Hay mucho más que contar.

Alguien dijo que Toledo es como una cebolla, o como una tarta. Tiene múltiples capas que han dado forma a la ciudad durante la historia. Desde los primeros asentamientos prehistóricos, pasando por romanos, visigodos, musulmanes, cristianos…, todos han dejado su huella y en no pocas ocasiones destruyendo lo que había previamente y reutilizando los materiales para hacer algo nuevo. El resultado es el Toledo actual, que en muchas ocasiones poco tiene que ver con lo que existió hace 2000 años.

Para los que nos encanta la historia de Toledo, nos gustaría que nos dejaran echar un vistazo a la estructura viaria y monumental del Toletum romano o al Tulaytulah musulmán… O ver cómo era la judería en la Edad Media con sus propias murallas y postigos… Son tantas las modificaciones que ha sufrido esta ciudad durante los siglos que a buen seguro nos llevaríamos muchas sorpresas. Y muchas de ellas permanecen ocultas bajo los actuales edificios y monumentos (que se siguen descubriendo).

Vamos a ampliar la lista de monumentos, edificios o estructuras que han desaparecido, han sido modificados o transformados en Toledo:

Los monumentos de la Vega Baja

Una serie de intervenciones arqueológicas llevadas a cabo en la Vega Baja de Toledo desde el año 2001, ha constatado la existencia de un importante yacimiento arqueológico con restos desde desde la Edad del Bonce hasta la Alta Edad Media. Esta zona, fuera de la zona amurallada de Toledo, fue declarada Bien de Interés Cultural (ver declaración) y se han realizado diversas excavaciones obteniendo interesantes resultados.

Foto aérea de parte de la Vega Baja, en Toledo. Foto: Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Portal de Cultura.
Foto aérea de parte de la Vega Baja, en Toledo. Foto: Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Portal de Cultura.

La Vega Baja de Toledo daría para un capítulo completo de este “Toledo Desaparecido”. En un terreno yermo a las afueras de Toledo, sobre el que pende una constante amenaza de urbanización moderna que cada poco tiempo ataca como si un invasor intentara asediarlo, encontramos una de las zonas arqueológicas más ricas de la ciudad. En otra ciudad sin tanto monumento como Toledo, un espacio así tendría una relevancia absoluta, pero en Toledo, si no sobresale más de 2 metros del suelo, parece que no tiene interés.

En este espacio los investigadores afirman que (tras una serie de intervenciones arqueológicas desde el año 2001) se constató la existencia de un yacimiento con importantes restos desde época romana hasta la Alta Edad Media. Se incluyen importantes restos de época visigoda (suburbium), pudiendo ubicarse edificios como la Basílica de Santa Leocadia (Sisebuto, 618), con un monasterio adjunto en el que se custodiarían los tesoros de la monarquía y panteón de reyes (Suintila, Sisenando, Wamba, Witiza…) y de obispos como San Eugenio o San Ildefonso. Allí se celebrarían los V (636) y VI (638) concilios y el XVIII, siendo Egica Rey en el 694 (1).

La Basílica pretoriense de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo se situaba también en este suburbio, sede de algunas importantes reuniones conciliares en época visigoda. Aquí se realizaban diversas ceremonias relacionadas con la monarquía (se entronizaba y ungía al rey y se entregaba el estandarte regio antes de una campaña militar)

Con la llegada de los árabes la basílica de Santa Leocadia fue arrasada así como los demás edificios romanos y visigodos que existían en la Vega Baja. Sus elementos constructivos fueron expoliados para ser reutilizados en la construcción de murallas, puertas y mezquitas que los musulmanes levantaron en la ciudad. Hacia el año 930 se suele situar el proceso de demolición de las últimas estructuras edificadas que subsistieran en la Vega Baja.

En la web “Toledo. Sociedad, patrimonio y cultura” encontrarás amplia documentación sobre Vega Baja.

La Torre de Hércules de Toledo

Diversos autores apuntan a que se pudiera tratar más de un elemento o edificio legendario que a uno real, pues no hay muchos datos fidedignos que apoyen su existencia. Don Pedro de Rojas, Conde de Mora, en “Historia de la imperial, nobilissima, inclita y esclarecida ciudad de Toledo”, afirma que fueron dos templos los que levantaron los romanos bajo la advocación de Hércules, fundador y dios tutelar de la ciudad de Toledo. Uno estuvo ubicado cerca del Circo Romano y el otro en lo alto de la ciudad, probablemente cercano a la Iglesia de San Ginés, donde hoy encontramos las míticas Cuevas de Hércules, probables restos de un gran aljibe romano o uno de los puntos finales de recepción del acueducto también romano. Encontrarás más información y leyendas en “El palacio encantado de Toledo“.

Portada de La crónica del rey don Rodrigo, que recoge las tradiciones sobre el último rey visigodo y la pérdida de España.
Portada de La crónica del rey don Rodrigo, que recoge las tradiciones sobre el último rey visigodo y la pérdida de España. Fuente: Wikipedia.

El convento de San Pablo del Granadal

Si llegas a Toledo últimamente y subes por las escaleras mecánicas del Miradero, observarás unos potentes restos ruinosos justo a la derecha antes de entrar al remonte. Se trata del convento de San Pablo del Granadal, edificado hacia 1229, mencionado ya hacia 1158 como “barranco de San Pablo” con una iglesia allí ubicada. A esta zona se la conoce como “el Granadal” por la abundancia de éste árbol y muy próximo al Río Tajo. Estuvo en uso hasta 1407, cuando los Dominicos decidieron marcharse al convento de San Pedro Mártir buscando un lugar más salubre, pues la cercanía al río provocaría paludismo, inundaciones… Con la desamortización, el edificio y su huerto fueron vendidos a un particular, y quedando desatendido el edificio terminó en ruina. Tienes muchas más fotos del convento en Toledo Olvidado.

Restos actuales del Convento del Granadal en Toledo
Restos actuales del Convento del Granadal en Toledo

Los Palacios Árabes: Galiana.

El Palacio de Galiana (ver leyenda) es la denominación dada a varios edificios en Toledo, con origen en el nombre de la legendaria princesa Galiana, esposa de Carlomagno. El primero estuvo situado en la zona noroeste del actual casco antiguo, en el terreno que hoy ocupa el gran Museo de Santa Cruz y sus aledaños. El segundo está situado fuera de la muralla y al otro lado del río, en la Huerta del Rey (Palacio de la Noria).

Seguro que también te interesa:   Cómo hacer Turismo en Toledo (Actualizado 2020)

Palacio de Galiana (Alficén):

Ubicados en el interior de la muralla musulmana de Toledo, se situaron las ricas casas o palacios de Galiana. Ocupando el espacio físico del actual Museo de Santa Cruz, Convento de la Concepción y del espacio museístico de Santa Fe. Por tanto, el espacio ocupado por estos palacios sería enorme. Se decía un viejo proverbio en el reino de Toledo, para dar a entender que una cosa era muy grande: Se decía “que son unos Palacios de Galiana…”. Los restos islámicos en estos edificios son numerosos, destacando la impresionante “Capilla de Belén“.

Proyección panorámica de la Capilla de Belén
Proyección panorámica de la Capilla de Belén (Santa Fe)

Palacio de la Noria (o del Salón de la Noria):

Ubicado en la Huerta del Rey. El edificio actual es una reconstrucción del siglo XIII sobre uno anterior que fue el palacio de recreo en el siglo XI del rey taifa Al-Mamun (1043-1075), aunque probablemente hubiera construcciones anteriores. El Rey Alfonso VI residió en este palacio un tiempo, durante su destierro de Castilla, siendo Toledo reino musulmán (ver leyenda). Los Almorávides arrasaron esta zona en el intento de recuperar Toledo. También los caballeros cristianos que acudieron a combatir en las Navas de Tolosa (1212) destruyeron de nuevo estos aledaños de nuestra ciudad. Se trata de un edificio mudéjar tipo palaciego de enorme historia, hasta Eugenia de Montijo, siendo propietaria, acometió unas obras que no puedo ver terminadas por morir antes. Estando ya ruinoso, el edificio fue adquirido y en los años 60 los propietarios del Palacio, Alejandro Fernández de Araoz y Carmen Marañón deciden restaurar el edificio, encomendando la dirección de los trabajos al prestigioso arquitecto Fernando Chueca Goitia, generando una magnífica recuperación del palacio y su entorno (actualmente conocido como “Palacio de Galiana”)

Palacio de Galiana, Toledo. Por David Utrilla
Palacio de Galiana, Toledo. Por David Utrilla

Puedes ver fotos de su pasado en Toledo Olvidado: Palacio de Galiana.

El Alficén

La alcazaba de la islámica Tulaytula es el al-Hizam o ceñidor, más tarde conocido como Alficén. Ordenado construir por el califa Abd al-Rahman III, era un lugar inexpugnable situado en la parte noreste de Toledo. Un barrio de carácter oficial y militar que contenía la residencia del gobernador de la ciudad y estaba separado del resto de barrios por una muralla.

El Alficén tenía la forma de un largo pasillo de trayectoria descendente que flanqueado por dos potentes muros, discurría desde la fachada norte del Alcázar hasta la zona residencial donde se encontraban los palacios de Galiana. Uno de estos muros, a modo de coracha del siglo XI, se pudo constatar con la reconstrucción del edifico sede de la Delegación del Gobierno en Zocodover tras 1936, llegando hasta la calle Santa Fe.

Panorámica de Toledo desde el Castillo de San Servando. En la zona observada estaría ubicado el Alficén, desde el Alcázar hasta el Miradero actual.
Panorámica de Toledo desde el Castillo de San Servando. En la zona observada estaría ubicado el Alficén, desde el Alcázar hasta el Miradero actual.

El Alcaná

Fue un barrio comercial que durante la Edad Media ocupaba el corazón de la ciudad, ubicado en los terrenos sobre los que se levanta el actual claustro de la Catedral y las calles aledañas. Se originó durante la dominación musulmana de la ciudad, rodeando la mezquita Aljama, ubicada donde hoy se encuentra la Catedral. Se componía de pequeñas tiendas y comercios que vendían muy variados productos. Hasta el siglo XII, a este conjunto de tiendas se le denominó Alcaicería, pasando posteriormente a conocerse como Alcaná, vocablo que proviene de la palabra árabe aljanat (tienda).

Debido a que la mayoría de comercios estaban regentados por judíos, se conoció a este espacio como “Judería Menor”, aunque también algunos árabes y mozárabes tenían allí sus tiendas. El eje principal era la que hoy se conoce como calle Hombre de Palo, que cruzaba con la calle de la Sinagoga y el callejón del Fraile hasta llegar a Chapinería (puerta del Reloj). Tuvo una estructura de mercado cerrado que cerraba por las noches con sus propias cuatro puertas (ubicadas en las Cuatro Calles, calle de la Sal, calle de la Lencería (Comercio) y en la calle de la Ferretería.

Calle Hombre de Palo en Toledo, en una noche de invierno
Calle Hombre de Palo en Toledo, en una noche de invierno. Parte del Alcaná.

Para levantar el actual claustro de la Catedral, el arzobispo Tenorio quiso comprar las tiendas ubicadas junto al templo, pero los comerciantes se negaron a perder sus negocios. Desde ese momento se iniciaron una serie de intimidaciones para obligar a los mercaderes a abandonar este lugar, que culminó con un gran incendio que redujo a cenizas gran parte de las tiendas. El 14 de agosto de 1389 se ponía la primera piedra del claustro.

Como curiosidad, detallar que Cervantes no quiso desvelarnos dónde nació Don Quijote («porque todas las ciudades de la Mancha contendieran por ahijársele y tenerle como suyo»), en cambio fue muy explícito al proclamar que la historia del Ingenioso Hidalgo nació en Toledo: «Estando yo un día en el Alcaná de Toledo, llegó un muchacho a vender unos cartapacios y papeles viejos a un sedero (…) luego se me representó que aquellos cartapacios contenían la historia de don Quijote». (Mariano Calvo, ABC 30/04/2014)

Seguro que también te interesa:   Monumentos desaparecidos en Toledo. Parte primera.

Las Sinagogas de Toledo

Aunque no suele haber un acuerdo exacto en el número de Sinagogas que llegaron a existir en Toledo durante la Edad Media y hasta la expulsión de los Judíos en 1492 por los Reyes Católicos, se estima que nuestra ciudad llegó a tener 13 sinagogas (diez sinagogas y hasta cinco casas de estudio o midrash, según Passini). En el siglo XIV existían diez ubicadas en el barrio de la judería, además de cinco casas de estudios hebraicos o midrash.

Los historiadores han rescatado la ubicación de cinco de estas sinagogas (según Aranda, F. y Passini, J.):

  • La Sinagoga Mayor (Ibn Shushan), del año 1200, hoy conocida como antigua Sinagoga de Santa María la Blanca.
  • Sinagoga Vieja o Templo Viejo, ubicada bajo el actual Museo Victorio Macho.
  • Sinagoga del Príncipe Samuel Ha-Levi Abulaya, del año 1357, actualmente Sinagoga del Tránsito, Museo Sefardí.
  • Sinagoga del Sofer, escriba, en hebreo (o sinagoga del Cordobés). Ubicada en la plaza frente a la Escuela de Artes. Tan sólo quedan unos restos subterráneos. Fue construida probablemente a finales del siglo XII o principios del siglo XIII
  • Sinagoga de Ben Abidaran o de al-Maliqin, que data del 1271.
Sinagoga de Santa María la Blanca en Toledo, por David Utrilla
Sinagoga de Santa María la Blanca en Toledo, por David Utrilla

A partir del XIV se tiene constancia de tres más: la Sinagoga de Caleros (Plaza actual de Marrón), la Sinagoga de los Golondrinos (Calle de las Bulas) y la ubicada en el callejón de San Juan de Dios, en la entrada norte de la Judería Mayor. (Ver artículo en ABC) Otras sinagogas de las que se desconoce su ubicación serían: Sinagoga de Suloquia, Sinagoga de Ben Aryeh, Sinagoga Portiel (calle Reyes Católicos) Sinagoga de la Algiada y el Templo Nuevo.

Especialmente doloroso fue el asalto que en 1391 sufrió la judería toledana, suponiendo la destrucción de varias de estas sinagogas.

Las Mezquitas de Toledo

Tulaytulah fue una gran ciudad en época de dominio musulmán que probablemente contó con un abundante número de mezquitas para dar servicio a una amplia población. La ciudad fue arrebatada a los visigodos a finales del 711 por Tariq ibn Ziyad sin ofrecer resistencia, ya que la ciudad estaba vacía cuando llegaron las tropas.

En un primer momento los conquistadores rezaron en las iglesias visigodas existentes en Toledo, hasta que a partir del siglo IX se generaliza la construcción de mezquitas. Según las fuentes documentales, en la ciudad existieron un mínimo de catorce mezquitas, siendo la mayoría transformadas en iglesias con la reconquista cristiana de la ciudad. Os las dejamos en la siguiente tabla junto a su ubicación actual:

MezquitaEdificio o lugar actual
Oratorio privado de Al-Ma’munCapilla de Belén en el Convento de Santa Fe
Mezquita Al-Yami o MayorCatedral
Mezquita del SalvadorIglesia del Salvador
Mezquita de Bal al-MardumErmita del Cristo de la Luz
Mezquita de TorneríasMezquita de Tornerías
Mezquita de Al-Dabbagin o CurtidoresIglesia de San Sebastián
Mezquita de San GinésCueva de Hércules
Mezquita de San LorenzoIglesia de San Lorenzo
Mezquita del adarve de Don NicolásTan sólo unos restos.
Mezquita de Santas Justa y RufinaIglesia de Santas Justa y Rufina
Mezquita del CaballelAntiguo Colegio de Infantes, hoy Museo de Tapices
Mezquita de Yabal al-Barid o MontefríoDesaparecida Iglesia de San Cristóbal
Mezquita de Ibn Dunay el Qadi del al-HizamAlficén, alrededores de Zocodover
Mezquita de la antigua iglesia del convento de la Santa TrinidadConvento Santísima Trinidad (desaparecido), zona actual San Marcos
La Mezquita de Tornerías (Toledo), actualmente cerrada al público.
La Mezquita de Tornerías (Toledo), actualmente cerrada al público.

Es probable que existieran más mezquitas y actualmente los arqueólogos e historiadores siguen debatiendo sobre posibles ubicaciones como en la zona de Santiago del Arrabal, San Andrés y San Bartolomé, que cuentan con torres que podrían haber sido un alminar, así como en los casos de San Cipriano, San Miguel, San Lucas… (Fuente: http://oa.upm.es/52927/)

El Río Tajo

¿El Río Tajo un “monumento” desaparecido? ¿Qué hace en este listado un río? El Tajo es el origen de Toledo, el motivo por el que ciertos humanos prehistóricos se ubicaron en sus alrededores y probablemente fundaron los primeros asentamientos. Sin agua, sin río, no existiría Toledo, y sin el peñón que se originó por este río no se hubiera creado la ciudad que ahora contemplamos. El Tajo ya es un despojo, no sólo desaparecido, sino totalmente inutilizado. Es una cloaca a cielo abierto que recibe toda la mierda de Madrid y además es esquilmado para llevar sus aguas a otras tierras. Desde aquellos primeros asentamientos humanos, pasando por todas las culturas que han habitado la ciudad, han tenido al Tajo como referencia: para alimentarse, pescar, beber sus aguas, crear industria, conseguir electricidad, incluso extraer oro en el pasado. Ahora sólo tenemos espuma y malos olores. Fue un lugar de baño y diversión para los toledanos hasta su prohibición en los años 70 (19/06/1972) debido a la terrible contaminación. No es un monumento, pero tal vez deberíamos tomarnos absolutamente en serio su recuperación y restauración, como hemos hecho con otros muchos monumentos de la ciudad.

Bañistas en la Playa de Safont bañándose en el río Tajo en Toledo en los años 60. Foto Arribas
Bañistas en la Playa de Safont bañándose en el río Tajo en Toledo en los años 60. Foto Arribas

Novedad: ahora también podrás ubicar en un mapa de Google la mayoría del patrimonio desparecido de Toledo. Pulsa aquí para más información.

Consulta los artículos del “Toledo Desaparecido”

Bibliografía:

  • Aranda Alonso, F. (2011): “Rincones del Toledo desaparecido”. Toledo: Aranda-Toledo Ediciones.
  • Aranda Alonso, F. (2017): “Otros rincones del Toledo desaparecido”. Toledo: Aranda-Toledo Ediciones.
  • Moreno Domínguez, L., et alt.(2002): “El Toledo invisible”. Toledo: Antonio Pareja Editor.
  • Passini, J. (2011): La Judería de Toledo. Toledo. Ediciones del Sofer.
  • (1) Peris Sánchez, Diego y García, Alfonso, coord.: La Vega Baja de Toledo, Toledo, Toletum visigodo, 2009. ISBN 84-95453-65-7. Acceso libre en academia.edu.
  • Ruiz-Morote Tramblin, L. (2018): Mezquitas toledanas: origen, evolución, implantación. Universidad Politécnica de Madrid.

Deja una respuesta

Por favor, escriba su comentario
Por favor, escriba aquí su nombre

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.