En estos días preámbulo del verano, de las vacaciones, durante los que muchos se esfuerzan en examinarse para cumplir con sus obligaciones y otros preparan concienzudamente sus vacaciones bien merecidas, recuperamos lo que tenemos publicado, y mientras buscamos más leyendas que compartir con los muchos visitantes de esta Web, ofrecemos seis de las más misteriosas, terroríficas o “infernales” que tradicionalmente han acompañado en su trasiego histórico a la vieja ciudad de Toledo. Vamos con el repaso a las Leyendas terroríficas de Toledo:

1. La Dama de los ojos sin brillo.

Cuando con motivo de la presentación de “Navegando por las Leyendas de Toledo” algún amigo o medio de prensa me preguntaba por mi leyenda preferida, siempre me refería a la que ubico en primera posición de este listado. El ambiente romántico y misterioso, frío, lúgubre, oscuro…, aporta mucho significado a otras Leyendas que tienen como escenario la Ciudad del Tajo. Es probable que esta leyenda sea copia o “refrito” de tantas otras similares que se narran por la geografía española, pero el escenario en el que se enclava la dota de una belleza y ambientación muy especial. La leyenda narra el baile que un joven realiza con una bella dama a la que acompaña posteriormente por las calles de Toledo, con un sorprendente final… Sigue leyendo.

La dama de los ojos sin brillo
La dama de los ojos sin brillo

2. El Callejón del Infierno.

Brujas, amores prohibidos, la noche toledana… Combinaciones malditas que casi siempre terminan en tragedia. El callejero toledano esconde topónimos que nos trasladan a un pasado más místico que el actual. Un pasado en el que se confiaba en la magia, en las pociones, en la brujería de diversa índole para atajar males de amores; dolencias o solventar por la vía rápida otro tipo de cuestiones más mundanas. Los viejos espíritus te acompañarán por tu trasiego toledano si lees esta leyenda.

El Callejón del Diablo en Toledo
El Callejón del Diablo en Toledo

Callejón del Diablo en Toledo

3. La voz del silencio.

Vagaba una tarde por las estrechas calles de la imperial ciudad con mi carpeta de dibujo debajo del brazo, cuando sentí que una voz como un inmenso suspiro pronunciaba a mi lado vagas y confusas palabras; me volví apresuradamente y cuál no sería mi asombro al encontrarme completamente solo en la estrecha calleja. Y, sin embargo, indudablemente una voz, una voz extraña, mezcal de lamento, voz de mujer sin duda, había sonado a pocos pasos de donde yo estaba. ¿Has sentido algo similar en una calle de Toledo?

Castillo de San Servando, Toledo
Castillo de San Servando, Toledo

4. El fantasma del Castillo de San Servando

Viejos templarios que deambulan por las almenas del Castillo toledano, luces misteriosas, asesinatos, soldados aterrorizados, ruidos nocturnos… Esta leyenda contiene todos los tópicos que podrás ver en una moderna película de terror, pero en este caso ambientada en un conocido castillo de la Ciudad Imperial. Asústate con esta leyenda de Toledo.

5. La ajorca de oro

Bécquer ilustró magistralmente la atmósfera opresiva y terrorífica que supondría quedar encerrado por la noche en la Catedral de Toledo para un joven que tan sólo pretendía ganarse los favores de su caprichosa dama:

Figuraos un mundo de piedra, inmenso como el espíritu de nuestra religión, sombrío como sus tradiciones, enigmático como sus parábolas, y todavía no tendréis una idea remota de ese eterno monumento del entusiasmo y de la fe de nuestros mayores, sobre el que los siglos han derramado a porfía el tesoro de sus creencias; de su inspiración y de sus artes.

Lee aquí “La ajorca de oro”

6. “El Reino de Satanás en la noche toledana”. El Diablo y Toledo.

No es sólo una leyenda. Toledo oculta una relación “especial” con el Maligno. La ciudad que más Conventos, Iglesias y religiosos ha mantenido durante su dilatada historia también ha sido foco intenso de Nigromancia, de “Ciencias o Artes Toledanas” y de peculiares “enseñanzas” que la han hecho famosa en todo occidente. Accede a “El Diablo y Toledo”

Catedral de Toledo

Foto: J. Lozano. Puerta del Perdón de la Catedral de Toledo (Flickr.com)

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