Son varias las casas de Toledo cuyos misteriosos sótanos están envueltos en el halo del maleficio. En unas se esconden tesoros y riquezas fabulosos; en otras, como la casa de las Cadenas, un judío forja de noche las cadenas que los árabes utilizan en el sur para los cristianos que luchan por la reconquista…

Son varias las casas de Toledo cuyos misteriosos sótanos están envueltos en el halo del maleficio. En unas se esconden tesoros y riquezas fabulosos; en otras, como la casa de las Cadenas, un judío forja de noche las cadenas que los moros utilizan en el sur para los cristianos que luchan por la reconquista.

Pero había dos casas especialmente tétricas y misteriosas, cercanas entre sí: la casa de los Templarios, que en el siglo XIII ocupaba toda la manzana a la izquierda de la iglesia de San Miguel, con la calle de la Soledad y la plazuela del Seco; los extraños monjes guerreros que habían defendido los santos lugares. después degeneraron en una secta hermética que practicaba cultos y ritos diabólicos.

Y un poco más allá, en la angosta calle de las Ánimas, la casa del Duende. El caserón sombrío sólo era habitado por una vieja bruja y un judío que, al caer la noche, acogían a los más extraños personajes para celebrar infernales orgías.

Ataúdes eran las mesas, sostenidas por tibias humanas, y las calaveras base de amarillentos cirios alumbrando escenas de lujuria y maleficio… Hasta que un día grandes llamaradas hicieron presa en el caserón y ningún vecino se atrevió a atajar el fuego, considerando aquello como justo castigo del Cielo…

Casa Encantada en Toledo
Casa Encantada en Toledo

Actualmente, es común escuchar historias de casas encantadas en el casco antiguo de Toledo, y no sólo casas, sino en el Alcázar, en la Catedral, o en algún que otro convento. Muy conocido fue hace algunos años la historia narrada por sus propios inquilinos de una casa con “extraños visitantes” que perturbaban sus noches y hacían toda clase de fechorías…

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