Narra la leyenda que fue un Conde llamado Don Julián el que traicionó a su Rey (Don Rodrigo, último Rey Visigodo), aliándose con los árabes y facilitando el paso por el estrecho de Gibraltar para que éstos comenzaran la invasión de la península Ibérica… Esto sucedió en el 711. Siglos depués, Fray Luis de León dió su particular punto de vista sobre el motivo que impulsó a tan terrible traición al noble Don Julián, en esta leyenda.

Río Tajo

Foto: Pentarux en flickr.com
Folgaba el Rey Rodrigo con la hermosa Caba en la ribera  del Tajo sin testigo;  el pecho sacó fuera el río,  y les habló de esta manera:  En mal punto te goces,  injusto forzador; que ya el sonido,  y las amargas voces,  y ya siento el bramido  de Marte, de furor y ardor ceñido.  Ay, esa tu alegría  qué llantos acarrea! Y esa hermosa,  que vio el sol en mal día, ¡a España, ay, cuán llorosa,  y al cetro de los godos cuán costosa!  Llamas, dolores, guerras,  muertes, asolamientos, fieros males  entre tus brazos cierras,  trabajos inmortales  a ti y a tus vasallos naturales,  A los que en Constantina  rompen el fértil suelo, a los que baña  el Ebro, a la vecina  Sansueña, a Lusitaña,  a toda la espaciosa y triste España  Ya dende Cádiz llama  el injuriado Conde. a la venganza  atento, y no a la fama,  la bárbara pujanza  en quien para tu daño no hay tardanza.  Oye que el cielo toca  con temeroso son la trompa fiera  que en Africa convoca  el moro a la bandera  que al aire desplegada va ligera.  La lanza ya blandea  el árabe cruel, y hiere el viento,  llamando a la pelea;  innumerable cuento  de escuadras juntas veo en un momento.  Cubre la gente el suelo;  debajo de las velas desaparece  la mar; la voz al cielo  confusa y varia crece;  el polvo roba el día y le oscurece.  ¡Ay, que ya presurosos  suben las largas naves ¡Ay, que tienden  los brazos vigorosos  a los remos, y encienden  las mares espumosas por do hienden!  El Eolo derecho  hinche la vela en popa, y larga entrada  por el hercúleo estrecho  con la punta acerada  el gran padre Neptuno da la armada.  ¡Ay triste!, ¿y aún te tiene  el mal dulce regazo?, ¿ni llamado  al mal que sobreviene  no acorres?, ¿ocupado  no ves ya el puerto a Hércules sagrado?  Acude, corre, vuela,  traspasa la alta sierra, ocupa el llano,  no perdones la espuela,  no des paz a la mano,  menea fulminando el hierro insano.  ¡Ay, cuánto de fatiga,  ay, cuánto de sudor está presente  al que viste loriga,  al infante valiente,  a hombres y a caballos juntamente!  ¡Y tú Betis divino,  de sangre ajena y tuya amancillado,  darás al mar vecino  cuánto yelmo quebrado,  cuánto cuerpo de nobles destrozado!  El furibundo Marte  cinco luces las haces desordena, igual a cada parte,  la sexta ¡ay!, te condena, ¡oh cara patria!, a bárbara cadena. 

AUTOR: [[Fray Luis de León]]

Tras la lectura de esta leyenda en forma de poesía, tan sólo nos queda recordar la presencia de numerosas leyendas sobre el Rey [[Don Rodrigo]], y su presencia en el Romancero Cristiano, por ser el Rey que perdió los territorios Visigodos a manos de los musulmanes. En estas páginas puedes también leer la leyenda “La Cava”, con la misma temática y en otra versión.

* “Cava” sería el apelativo dado a Florinda, la hija del Conde Don Julián, y tendría un significado próximo a “prostituta”, según algunas fuentes.
** “Baño de la Cava” recibe como nombre un paraje a orillas del Tajo, cercano al monasterio e iglesia de San Juan de los Reyes y al Puente de San Martín, en el que narra la leyenda se bañaba la joven Florinda. Puedes ver una fotografía de principios del siglo XX a continuación:

Baño de la Cava, en Toledo

 

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