La economía está mal pero nos encanta viajar. Aunque Toledo es un destino bastante asequible, también para comer o cenar, hemos pensado en recomendar algunos lugares en la ciudad en los que degustar tranquilamente un exquisito bocadillo de toda la vida: de jamón, de tortilla de patatas, un buen filete empanado…, o bien hacer un “picnic” urbano. Hay muchísimas oportunidades ahora que llega el buen tiempo: parques, miradores, plazas…

En el año en el que Toledo es “Capital Gastronómica de España” vamos a hacer algo diferente, rompedor, vamos a “deconstruir” el arte de comer bocadillos cuando viajamos, pues nuestra ciudad ofrece un escenario magnífico para comer en la calle. Y como nadie se lo esperaba, dedicamos este artículo al noble arte de “bocadillear” cuando visitamos una ciudad. En Toledo hay maravillosos rincones en los que sentirte “como un rey” (o reina) mientras degustas un pan con jamón de toda la vida, acompañado de una buena cerveza sin alcohol o coca-cola (en Toledo no está permitido el consumo de bebidas alcohólicas en la calle, ojo) y contemplando increíbles monumentos de cientos de años de antigüedad. Todo un lujo, la mejor mesa la pones tú.

Antes de empezar, no podemos obviar que Toledo está plagado de grandes restaurantes de muy diversos precios, y que invitamos a visitar, y a hacer gasto, que de ello viven muchísimas familias, y por gastar algo de vez en cuando no pasa nada, es bueno para el espíritu y el estómago. Por ello ya hemos escribo varios artículos recomendando lugares en los que comer de forma económica o bien gastando un poco más y que aconsejamos leer tranquilamente:

Dicho lo cual, acometemos la tarea de recomendar lugares en los que descansar un rato del recorrido turístico tan intenso que supone Toledo, reponiendo fuerzas. Pero previamente vamos a analizar:

Casos en los que podrías traer (o comprar) un bocadillo a Toledo:

  1. Por necesidad. Es económico. Acceder a comer en fin de semana a cualquier restaurante (incluso de comida rápida) no te sale por menos de 10 euros.
  2. Por tiempo. Sólo vas a estar unas horas en la ciudad y tienes que ver todo lo que sea posible en poco tiempo. La parada para comer sólo puede ser de unos 15 minutos o ¡incluso menos!
  3. Por diversidad y ahorro. Voy a pasar varios días en la ciudad pero estar todos los días desayunando, comiendo, merendando y cenando fuera puede suponer una merma notable a las arcas familiares (¡sobre todo si sois varios en la familia!)
  4. ¡Porque me gustan los bocadillos! De acuerdo, es una opción perfecta.

No vamos a indicar lugares en los que comprar bocadillos en Toledo. Hace no mucho tiempo han abierto varias tiendas de “fiambre” de cierta calidad en los que comprar jugosos bocadillos de jamón ibérico, chorizo, lomo, etc., que bien valen dedicar un rato. No son tan económicos como los comprados en la tienda del barrio, pero asequibles para todos. La otra opción es “traer puesto” el bocadillo o comprarlo en tiendas del casco antiguo (todavía queda alguna, aunque pocas). O finalmente, comprar un magnífico bocadillo recién hecho en alguno de los bares que hay por las zonas más turísticas del casco (no busques el bocata de carcamusas, de momento no se ha inventado)

Hay más opciones: personas que se traen su propio fiambre, tortilla de patatas o filete empanado y buscan una buena panadería donde embutir una exquisita hogaza o barra de pan. En este caso sí os recomiendo el obrador “Benipan“, muy cerca de la Catedral (Calle Nuncio Viejo, 6), con una gran variedad de panes artesanales, bollería, etc. Si buscáis un supermercado donde comprar sin salir del casco antiguo, podéis ir al Mercado Municipal, ubicado en la Plaza Mayor, junto al Teatro de Rojas.

Dicho esto, pasamos a comentar algunos rincones en los que hacer la parada y comer tranquilamente el bocadillo:

Plaza de Zocodover en un día de lluvia. Toledo

Plaza de Zocodover en un día de lluvia. Si te pilla uno de estos días, se complica la operación bocadillo. No hay demasiados días así en Toledo…

1. Plaza de Zocodover. A la hora de comer podrás ver a decenas de personas sentadas en los bancos y en el pretil que rodea toda la plaza degustando gran variedad de bocadillos, hamburguesas, helados… Zocodover no sólo es el punto central donde quedan multitud de personas para encontrarse, es un gran “restaurante” a cielo abierto donde paran miles de personas todos los días.

2. Plaza Mayor. Escalones del Teatro de Rojas. Sobre todo en puentes y festivos encontrarás allí a cientos de personas sentadas, al sol, comiendo bocadillos. La cercanía al Mercado Municipal y lo céntrico de estos escalones (detrás de la Catedral) hacen de ellos un lugar perfecto para hacer un alto en el camino.

Valle de Toledo, la panorámica más famosa de la ciudad

Imagínate comer tu bocadillo viendo estas vistas… Desde el Valle. Y si subes un poco más hasta la Piedra del Rey Moro, la experiencia puede ser legendaria.

3. El Valle. Además de ser obligada su visita en la ciudad, es un lugar con centenares de metros de pretil (y con fácil aparcamiento) en el que sentarse y contemplar la ciudad comiendo ese bocadillo de jamón que teníamos guardado. Hay que coger el coche, o llegar en autobús, pero merece la pena ver atardecer sentado allí… Con nuestro bocadillo.

4. Mirador del Corralito (encima del Parking), junto al Alcázar. Jardines del Alcázar. Dos ubicaciones en una. Lugares tranquilos y amplios, donde pueden corretear o jugar los niños mientras merendamos. Tendremos detrás el imponente Alcázar y contaremos con una gran vista hacia el Tajo.

Paseo Virgen de Gracia

5. Mirador del Paseo de Virgen de Gracia. Un lugar impresionante para ver atardecer. Recomendado especialmente para parejas, para una merienda tardía o cena bocadillera. Será el bocadillo más romántico de vuestra vida. La vista con la Iglesia San Juan de los Reyes al fondo es única. ¿Has pensado traer alguna vela y ponerla sobre el banco mientras desaparece el rico bocadillo de jamón con tomate? Si lo haces, comparte la foto con nosotros. Y si lo romántico ya queda algo lejos y los niños corren a tu alrededor sin parar… Tienes un parquecito infantil al lado para un poco de relax.

Paseo del Miradero, Toledo

Las vistas desde el Miradero son magníficas. Y hay bancos para sentarse a comer. 

6. El Miradero. ¿Llevas unas horas haciendo turismo por Toledo y echas de menos Madrid? En este mirador te puedes sentar y ver a la lejanía la autovía de Madrid. Si estás deseando volver, podrás terminar cenando en este gran mirador sobre el nuevo Palacio de Congresos y contemplar cómo se va encendiendo la ciudad nueva. Al lado de este mirador tienes las escaleras mecánicas, que te bajan directamente hasta donde has aparcado gratis el coche en Toledo. Todo muy económico.

7. En el Paseo de la Vega (Paseo de Merchán) Cerca de la Puerta de Bisagra hay un agradable paseo, donde hace algunos años se instalaba la feria de agosto, ahora se instala el mercadillo los martes (no festivos) y de vez en cuando algún mercado medieval… Es un parque con grandes árboles, algún parque para los más pequeños y mucho espacio libre sin coches. Hay diversos kioskos (y una conocida churrería) donde comprar bebidas y también bocadillos.

No te bañes en el Río Tajo!!!

Ellos estaban haciendo una prueba deportiva y cruzaron a nado el Tajo por la zona de la barca de pasaje. Recuerda: tras comerte el bocadillo, no intentes refrescarte en el Tajo, ni siquiera cuando hayas hecho la digestión. (Esperamos que los deportistas sigan vivos o al menos sin demasiadas mutaciones) 

8. Senda Ecológica. Embarcadero y barca de pasaje. Si no te asusta la contaminación del Tajo y te gusta estar rodeado de naturaleza (en el amplio sentido del término), puedes bajar hasta lo que en la ciudad conocemos como “Senda Ecológica” y comer junto a patos y grandes peces que estarán encantados de recibir las migajas que te sobren. Si tienes suerte, podrás además cruzar al otro lado del río en barca y desgastar el bocadillo engullido subiendo hasta el mirador del Valle que antes comentábamos. Allí puede caer el otro bocadillo que llevas guardado por si entra el hambre.

Aprovechamos, una vez más para pedir una solución para el río Tajo ¡basta de contaminación!

9. El Circo Romano de Toledo. En ocasiones olvidado, maltratado… Toledo contó con uno de los circos más importantes de la época romana. Se encuentra muy “desmontado”, pero todavía es visible su monumentalidad. Ocupa parte de un parque muy agradable, en este caso fuera del casco antiguo de la ciudad, aunque no muy lejos.

Circo Romano de Toledo

El Circo Romano de Toledo, foto por Trujinauer

10. El último lugar lo pones tú. Seguro que hay muchos más lugares donde comer tranquilamente (o no) un bocadillo en Toledo. Estas son unas ideas en las que facilitamos de nuevo la ardua tarea de visitar Toledo. Si has estado o eres de Toledo en el grupo de Facebook puedes comentar alguna ubicación más, o dejar tu comentario al final de la página.

Por cierto, ¿sabes que hay unas visitas guiadas nocturnas en Toledo en las que también está permitido llevar bocadillo? Muchos lo hacen…

Los lugares que hemos elegido, en un plano:

Mi agradecimiento a Gregorio por darme (sin querer) la idea para este artículo. 

Foto encabezado: José María Moreno García

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