Continuamos con esta singular serie de artículos dedicados a algunas de las curiosidades que encierra Toledo. Sobre tan diversos temas como espadas, braseros, arrabales, mozárabes, hospitales, limpieza y “el martes”, trata este artículo.

El “Brasero” Toledano

En el hoy conocido como “Paseo del Circo Romano”, por ser ésta la zona donde se levantaba tan magna construcción, y que hoy alberga una espaciosa zona ajardinada dado el ingente número de restos arqueológicos (muchos de ellos aún ocultos) que hay bajo el nivel actual del terreno, se levantó el “brasero” inquisitorial. Este paraje recibió el nombre de “campo del Brasero” dado que desde el año 1576 hasta el 1813 en muy próxima a esta zona se levantó el tristemente brasero de la Vega, que tenía como finalidad la quema de herejes de forma pública y atroz.

La templaza de la Espada Toledana

Espada Toledana

Foto: Marian en flickr.com

Es tradición en la ciudad el creer que los antiguos armeros toledanos preferían para templar las espadas las noches oscuras, pues en ellas podían distinguir con exactitud los puntos de calor marcados en el hierro, y el rojo cereza madura, claro y rosa, imprescindible antes de sumergir las hojas en el agua de templar, midiendo el tiempo de la citada inmersión y templando a falta de relojes recitando oraciones, tradicionales frases y fórmulas misteriosas, de una duración determinada.

Por ejemplo:

“Bendita la hora en que Dios nació;
Santa María que le parió;
San Juan que le bautizó;
el hierro está caliente,
el agua muere,
buen temple haremos
si Dios lo quiere”.

También de antiguo se comenta que estos forjadores de la famosa espada toledana, templaban en las aguas del Tajo que, según muchos, tiene (o tenía) unas propiedades que hacía del acero toledano el mejor del mundo.

Hubo hasta 30 hospitales en Toledo

Hasta un total de treinta hospitales llegó a haber en la ciudad, si bien no todos se dedicaban a la asistencia de enfermos, sino también a dar cobijo a mendigos, huérfanos, pobres… Caso curioso eran aquellos que alojaban doncellas y otros que adoctrinaban a mujeres “descarriadas”.

Hubo once dedicados a la atención sanitaria… Probablemente el más antiguo fuera el hospital de Santiago, dado que su fundación data de 1175, siendo éste hospital de guerra perteneciente a la Orden de Santiago hasta el final de la reconquista.

Tal vez uno de los más conocidos sea el hospital del Nuncio (también de la Visitación o de Inocentes), que debe su nombre a su creador, el Nuncio Apostólico de Su Santidad, don Francisco Ortiz, consagrado desde su creación en 1483 a enfermos mentales, siendo éste uno de los primeros en todo el mundo que se dedican a tal menester. Éste hospital aloja entre sus muros algunas de las más curiosas anécdotas de la ciudad, como la “pendencia” que le costó a Garcilaso de la Vega el destierro, o como lugar en el que ubican a algunos de sus personajes los más conocidos autores de la época, como Tirso, Valdivieso o Quirós.

Los Mozárabes Toledanos

La liturgia de la Iglesia española, llamada mozárabe, toledana o isidoriana, tiene rasgos peculiares, aunque comprende elementos ambrosianos, bizantinos y monásticos. La misa mozárabe, tal como se conserva, se compone de tres partes: Artemisa, misa de los catecúmenos y misa de los fieles. Se caracteriza por la activa intervención en ella del pueblo, dirigida por el diácono. Los sacramentos de la iniciación (bautismo, confirmación y eucaristía) tienen caracteres singulares. Antecede al bautismo un período de preparación, “el catecumenado”, que se anunciaba unos veinte días antes de la Pascua. La confirmación tenía dos ritos: unción e imposición de manos. La eucaristía se administraba con las dos especies, el pan y el vino. Existía la penitencia secreta y pública; ésta se imponía a los pecados graves. El sacramento del matrimonio se celebraba en domingo y el día anterior se realizaba la bendición del tálamo. Existían igualmente una serie de ritos acerca de la ordenación de sacerdotes y abades, la unción real y otros. Incluso había un rito para despedir al rey cuando partía a la guerra. La liturgia funeraria es notable por su sentido teológico y su dramatismo (Felipe Torroba Bernaldo de Quirós)

Enlace: “El Rito Hispano – Mozárabe”

El “martes”

Los toledanos así denominan al mercadillo semanal que desde 1950 todos los martes se realizaba en Zocodover, posteriormente en el Paseo del Carmen y últimamente en el Paseo de la Vega. Del “martes” de antes (el de hace 50 ó 60 años) al de hoy existe muy poca diferencia en cuanto a lo que se comercia. Sin embargo, hace ya tiempo que desapareció el mercadillo ganadero de la plaza de la Concepción. Pero este tipo de mercados al aire libre no sólo son propios de la actualidad. Ya desde la invasión musulmana, Toledo, al igual que otras muchas ciudades, dependía en gran medida de este tipo de mercados y ferias. Alguna nota curiosa de este mercadillo nos cuenta que el Sábado de Gloria se vendían corderillos pascuales en Zocodover. Muchos padres los compraban para que sus hijos los sacaran a pastar a la Vega Baja o a los cerros del Valle.

Limpieza Toledana

A mediados del siglo XV el Ayuntamiento de Toledo ordenó a los vecinos que barrieran las calles una vez por semana y prohibió que los cerdos anduviesen sueltos por las calles…

También las ordenanzas municipales velaban por la limpieza, para que nadie “echase estiércol ni otra suciedad ni basura por las calles”, bajo multa de 12 maravedíes. Se reglaba que nadie echase a la calle escombros durante las reparaciones en las casas, y si lo hacía, que lo arrimara a su pared. Además, en el plazo de ocho días debería sacarlo de la ciudad bajo multa de 72 maravedíes. 12 maravedíes más de multa costaría dejar un animal muerto en las calles, y otros 12 a aquellos vecinos que no limpiasen de estiércol las calles a petición del Ayuntamiento.

Podríamos decir que Toledo era una de las ciudades “más limpias” en aquella época, pues cuando en otras muchas los vecinos arrojaban sus aguas fecales y desperdicios a la calle sin miramiento alguno, en Toledo todavía funcionaban las alcantarillas que habían construido los romanos, y que hoy en día sirven como reclamo turístico.

Arrabales

Los arrabales son barrios característicos de las ciudades islámicas, que surgen como consecuencia del crecimiento de las mismas fuera de las murallas principales. Gozan de cierta autonomía, con sus propias mezquitas, baños y mercados. El arrabal de Toledo surge con la conquista musulmana, en la zona norte de la misma, y muy próximo a la vieja calzada romana que se dirigía hacia Zaragoza, constando de dos barrios, el de la “Antequeruela” hacia el este y el de “Santiago”, hacia poniente.

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