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7 curiosidades del Circo Romano de Toledo

Historia y curiosidades de uno de los mejores circos conservados de todo el Imperio Romano.

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Hemiciclo del Circo Romano de Toledo. Foto: 16/01/2022
Hemiciclo del Circo Romano de Toledo. Foto: 16/01/2022

A unos 70 km del centro de Madrid, en Toledo, se encuentra una de las estructuras monumentales más importantes del mundo romano de toda la península. Se trata del Circo Romano de Toledo, expoliado y desmontado para edificar otros edificios en la ciudad, al igual que el ubicado en Roma. Se trata de un hipódromo capaz de albergar a más de 14.000 espectadores, y en el que se realizaban carreras de cuadrigas y otros espectáculos. Os contamos algunas curiosidades y lo que se puede visitar.

La importancia histórica del Circo Romano de Toledo

Fue uno de los primeros circos construidos fuera de la Península Itálica, en el siglo I d.C. En el circo se desarrollaban las carreras de caballos y/o carros (bigas, dos caballos o cuatro, cuadrigas), asociadas a ciertas fiestas o días señalados por el calendario romano.

El Circo Romano se encuentra en las inmediaciones de la vía que conduce a Augusta Emérita, ocupando una extensión de algo más de 4 ha. Construido entre los años 50-60 d. C. y la época del emperador Vespasiano, el circo, estaría orientado suroeste-nordeste y su fábrica la constituyen paramentos de opus caementicium, revestidos de sillares.

Se trata de uno de los más grandes de los seis circos romanos que hubo en la Península Ibérica, y probablemente el mejor conservado, aunque ha sufrido mucho expolio durante siglos.

Estaba orientado de tal forma que impedía que el sol deslumbrase a los aurigas durante las siete vueltas a la spina (de unos 8 metros de ancho), partiendo desde las carceres (el de Toletum tuvo 12), ubicadas a los pies del hipódromo.

Circo romano de Toledo. Recreación hecha por Toletum Visigodo. Fuente: Toledo Olvidado.

Las bóvedas de opus caementicium que aún se conservan corresponden al hemiciclo, y sobre ellas se ubicaban las gradas en grandes losas de piedra, que han sido expoliadas en época temprana, con el objetivo de edificar otros monumentos y la muralla medieval de la ciudad.

También se recuerda la ubicación de la Porta Pompae (por la que accedían los carros, oculta en edificaciones actuales) y la Porta Triumphalis, por la que salía el vencedor.

Estuvo en uso hasta el siglo V, y tras la invasión islámica se abandonó totalmente, dando otros usos a sus estructuras, como hornos cerámicos y posteriormente entre los siglos IX y XV, como cementerio con algunas tumbas de ladrillo que aún pueden observarse repartidas por el suelo.

Un circo de enormes dimensiones.

409 m de largo inicialmente (y hasta 427,18 metros tras una ampliación, 1.448 pies romanos) por 100 metros de ancho eran las medidas del circo romano de Toletum. Hoy se conserva bastante fragmentado y separado por edificaciones modernas, avenidas, aparcamientos…, pero en la época debió ser un monumento excepcional, de los más importantes del mundo romano en la Península Ibérica. Pudo albergar al mismo tiempo entre 14.000 y 30.000 espectadores, según la forma de calcular el espacio que ocupaban, acogiendo no solo a habitantes del municipium Toletum, sino también a las personas que se acercaran de poblaciones próximas en días de mercado o festividades señaladas.

Ubicación del circo romano en Toledo, sombreado. Fuente: GoogleMaps

Sirvió como cementerio medieval.

No se conoce su uso en época visigoda, pero sí durante la dominación islámica. Tras el abandono de la actividad lúdica inicial hacia el siglo IV-V, el circo se transforma en un área de nuevas actividades. El siguiente uso fue como fábrica de cerámica, mediante una serie de hornos que se han localizado (hasta 8 han sido hallados)

Entre los siglos VIII y IX se instalará sobre el circo una necrópolis islámica que afectará a los restos precedentes ya que las fosas de algunas tumbas llegan a romper los niveles romanos.

En 2017, tras una tormenta, Gabriel pudo fotografiar unos huesos semienterrados en el Circo Romano de Toledo. (Fuente)

Se pudieron localizar cuatro tipos de sepulturas: tumbas sin estructura, tumbas con cubierta plana, lucillos y tumbas de fosa en alcaén, los más antiguos, entre los siglos IX y XI, en la parte SE del Parque Escolar. Estos enterramientos se ubican por todo el recinto del circo, extendiéndose hasta el Cristo de la Vega.

Enterramientos de época islámica en el Circo Romano de Toledo. Foto: 16/01/2022

El Cardenal Lorenzana ordenó destruir parte del circo romano de Toledo

El abandono progresivo del circo tuvo un momento clave a finales del siglo XVIII, cuando ya llevaba muchos años sirviendo de refugio para vagabundos y para actividades no muy bien vistas por el Cardenal Lorenzana, que ordenó derribar varias bóvedas que aún quedaban en pie, en uno de los laterales:

“… Lodar las cuevas o subterráneos del circo, destruyéndolas a propósito, para evitar que fueran albergues de gentes de mala vida y costumbres”

Afortunadamente no mandó destruir las bóvedas que se conservan en el hemiciclo, pues en aquella época se encontrarían semienterradas.

Por suerte el hemiciclo sobrevivió a la destrucción del Cardenal Lorenzana. Estaba enterrado. Foto: 16/01/2022

Hoy en día aún se observa ese destrozo, con varios tramos de bóvedas caídos y fragmentados. No sólo provocó la destrucción de una parte del graderío, también aprovechó para realizar alguna excavación (recordemos que Lorenzana era un ávido coleccionista de objetos, formando uno de los primeros “museos” del mundo en el Palacio Arzobispal de Toledo, como ya contamos en otro artículo que puedes leer aquí), recuperando material importante que podría seguir siendo expoliado.

No está totalmente excavado

El circo ha sido excavado en varias ocasiones de forma más o menos sistemática, siendo la primera de la que se tiene noticia del siglo XIX (y obviando el expolio realizado por Lorenzana y con anterioridad).

En 1892, D. Venancio Prada excavó, pero no se tiene noticia de los resultados obtenidos. Ricardo Arredondo en 1899 localiza restos del muro exterior y excava en la zona del arco pegado al restaurante Venta de Aires. Tres campañas se realizan entre 1927-29 dirigidas por Alfonso Rey Pastor y otros, para reconocer la planta completa del circo. En 1964 se realiza un desescombro dirigido por el profesor D. M. Vigil.

En 1982-83, Sánchez Palencia, Pereira Sieso e Izquierdo Benito realizan la única excavación del circo de Toledo asociada a un proyecto de investigación científica, determinando el proceso de construcción, la cronología, identificando los restos medievales islámicos de hornos (siglo IX) y documentando las diversas necrópolis desde época islámica (siglo X) hasta época bajomedieval (siglo XV)

En 1998-99 el Ayuntamiento realiza algunas obras centradas en la recuperación, limpieza y adecuación de los restos.

Finalmente, en 2011-12, se ha realizado una intervención arqueológica recuperando la zona que servía de aparcamiento y poniendo en valor los restos como las carceres de salida.

Aún a pesar de todas estas intervenciones, el circo no se ha desenterrado y puesto en valor en su totalidad, pues existen ciertas construcciones modernas sobre parte de las estructuras que, probablemente, han desaparecido para siempre.

Caminando hacia las cárceres del Circo Romano de Toledo. Foto: 16/01/2022

Tan sólo se conserva un arco

Periodistas encaramados al arco de las escaleras de acceso al circo romano de Toledo durante el homenaje a Constantino Garcés en el 25 aniversario de “La campana gorda” en febrero de 1916. Foto Villalva para Mundo Gráfico. Fuente: Toledo Olvidado.

¿Os extraña esta foto de 1916 con 16 personas encaramadas a un arco con casi 2000 años de antigüedad? Pues que no os extrañe tanto, porque hoy en día también podría reproducirse sin problema (y no quiero dar ideas). Este arco se encuentra abandonado a su suerte detrás de un conocido restaurante, y sin visos de protección y solución a su progresivo deterioro.

El arco que se conserva íntegro, sin su revestimiento de piedra, perteneció al lateral noroeste, actualmente ubicado a un lado de la avenida Carlos III. Era una de las dieciséis escaleras laterales que daba acceso a las gradas superiores construidas en madera y apoyadas sobre las bóvedas. Una pena que en la actualidad esta zona no esté delimitada y se encuentre a merced de los elementos, sirviendo además de aparcamiento improvisado.

Arco conservado del circo romano de Toledo. Foto: 16/01/2022
Propuesta de reconstrucción del graderío, según excavaciones. Fuente: Cultura Castilla-La Mancha

¿Cuál fue el final del Circo Romano de Toledo?

La aparición en la zona del llamado marfil de Hipólito, parte de una sella curulis, fechado por F. Sánchez-Palencia (1989: 377-401) en el año 400 señalaría que el edificio habría estado en uso por lo menos hasta ese momento. Por otro lado, las monedas bajoimperiales y la terra sigillata halladas señalan que el edificio estaría en uso hasta el s. IV o comienzos del s. V (Sánchez Palencia y Sáinz, 2002)

Resulta altamente probable que toda la sillería en piedra del circo fuese utilizada en la construcción de los nuevos edificios que se levantaron en las cercanías (Vega Baja), ya en época visigoda, por lo que el circo estaría desmantelado en época muy temprana, según los investigadores.

Posteriormente se utiliza, como ya hemos indicado, en la fabricación de cerámica durante época de dominación islámica, zona de enterramiento posterior y finalmente sufre más expolio y abandono e incluso daños progresivos hasta las diferentes recuperaciones arqueológicas modernas.

Cartelería en el Circo Romano de Toledo. Foto: 16/01/2022

En este momento, el Circo Romano de Toledo es un parque integrado en la ciudad, troceado y dividido por avenidas, un poco descuidado y olvidado por las administraciones que, tras las intervenciones recientes, y como atestiguan las fotografías que acompañan a este artículo, no hacen todo lo posible por poner en valor tan importante recurso de la época romana de la ciudad de Toledo. Sirvan estas líneas para insistir en la importancia de conservar este espacio, así como de poner en valor, especialmente el único arco que queda en pie del Circo Romano de Toledo.

Unas marcas en el suelo indican el trazado del Circo Romano de Toledo sobre la Avenida Carlos III

Datos básicos:

  • Ubicación GPS: 39.86442360386243, -4.029005557423259. Enlace en GoogleMaps.
  • Dirección: Avenida de Carlos III.
  • Precio: acceso gratuito (es un parque público)
  • Horario de apertura: Invierno: de 8:30 a 22 horas. Verano: de 8:30 a 24 horas.

Fuentes y más información:

¿Quieres conocer más sobre las edificaciones romanas de Toledo? Tuvimos acueducto, foro, anfiteatro, termas… Lee aquí: Los 10 monumentos y restos romanos más importantes que se conservan en Toledo.

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