Uno de los monumentos más imponentes que se divisa desde muchos puntos de la ciudad es el Castillo de San Servando, elevado sobre la orilla izquierda del Tajo. Desde el siglo XI (incluso antes) ha sido la fortaleza que ha defendido uno de los principales accesos a la ciudad. Ahora albergue y reconstruido, no es un monumento visitable, pero su gran historia es digna de ser contada y recordada en estas páginas.

Una breve reseña histórica del Castillo de San Servando de Toledo

Probablemente fueron los romanos los primeros en edificar un castelum en este paraje. Los restos de la calzada próxima que iba hacia el sur y del gran puente ahora denominado Alcántara así lo atestiguan, como protección a este camino de acceso al Toletum romano. No hay vestigios de esa época suficientes como para detallar el aspecto o planta que tendría durante la dominación romana.

La fortaleza sería reutilizada por los musulmanes durante el periodo de dominación de la ciudad, también como vigilancia ante la misma vía de acceso.

Se documenta su reconstrucción hacia el 11 de marzo de 1088, con la reconquista de la ciudad realizada por Alfonso VI, dando el nombre de la fortaleza a San Servando y San Germán, en agradecimiento a estos santos pues en la Batalla de Sagrajas del 23 de octubre de 1086, festividad de estos mártires, ante las tropas almorávides de Yúsuf ibn Tasufín, escapó milagrosamente en una huida desesperada ante la derrota sufrida. Este nombre se debería a un monasterio cercano (donde hoy está el Hospital Provincial), otorgado a los benedictinos en 1095 y al que llegarían monjes de la abadía de San Víctor de Marsella que ante la presión ejercida por los musulmanes lo abandonarían en 1110.

Una panorámica del Castillo de San Servando realizada por David Utrilla.
Una panorámica del Castillo de San Servando realizada por David Utrilla.

En los años siguientes, hay una gran inestabilidad fronteriza por los frecuentes ataques de los Almorávides a Toledo: 1099, 1109, 1114, 1128 y 1139. Aún así, la ciudad resiste y el castillo se ocupa como monasterio, perteneciente a la Catedral, hasta que la decisiva batalla de las Navas de Tolosa en 1212 aleja los conflictos con los musulmanes, dejando un castillo bastante dañado.

Hasta el siglo XIV no se vuelven a tener noticias de importancia sobre la fortaleza toledana, con las luchas entre Pedro I y Enrique de Trastámara. Los partidarios de Pedro I edifican una fortificación en las ruinas del castillo y las tropas de Enrique toman sin problemas esta posición, acometiendo una reconstrucción entre 1380 – 89, con el cardenal Pedro Tenorio a la cabeza.

En 1525 se documenta de nuevo como en ruina, no teniendo nuevas noticias hasta 1857, cuando era utilizado como polvorín.

En 1873 se saca a subasta por 3.500 pesetas. Se salva de su venta y desmantelamiento definitivo por la reacción de la Comisión Provincial de Monumentos, que promueve su declaración como monumento nacional.

Tras pequeñas intervenciones de restauración en 1911 y 1920, en 1945 se acomete una restauración completa con el objetivo de albergar un colegio menor, que fue inaugurado en 1958. Si bien se respetó el aspecto y perímetro exterior, en el interior, que no se conservaba nada original, se edificaron una serie de dependencias en estilo “demasiado moderno”, que es lo que actualmente se conserva como albergue perteneciente a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

A continuación os contamos algunas curiosidades del Castillo de San Servando de Toledo:

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En 1873 se quiso subastar por 3.500 pesetas

Debido al lamentable estado del castillo, casi en total ruina, según las fotos de la época se observa que quedaban unos muros en pie, algún torreón y la torre del homenaje, habiendo perdido totalmente las construcciones interiores y parte de los muros, más débiles, que dan a la ciudad. Sale a subasta entonces por 3.500 pesetas de la época. Teniendo en cuenta que el salario medio en Madrid en 1899 era de 2,50 pesetas (fuente), pueden hacerse una idea del precio del Castillo que salió a subasta.

Castillo de San Servando en 1857. Fotografía de Charles Clifford (detalle)
Castillo de San Servando en 1857. Fotografía de Charles Clifford (detalle). Foto: Toledo Olvidado.

San Servando, castillo Templario de Toledo

Aunque hay diversas opiniones entre historiadores e investigadores de la famosa Orden, ante al ausencia de documentación fidedigna en Castilla, la tradición y diversos símbolos y signos de la ciudad aseguran una notable presencia Templaria en Toledo. Se sabe que Alfonso VIII donó el castillo a los Templarios, conservándolo hasta 1308, pero no encontramos ninguna referencia adicional que indique allí sus actividades.

El primer castillo de España que fue declarado Monumento Nacional, en 1874

Ante la amenaza de subasta y que el final del castillo fuera su demolición total para la venta de los materiales, la Comisión Provincial de Monumentos apoyada por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, consiguió su declaración como monumento nacional el 26/08/1874, siendo el primer castillo de España en recibir esta distinción. Su entorno fue también declarado BIC (ver declaración)

Vista aérea del Castillo de San Servando en Toledo, donde se observa su piscina y el Puente de Alcántara (arriba) Fuente: GoogleMaps
Vista aérea del Castillo de San Servando en Toledo, donde se observa su piscina y el Puente de Alcántara (arriba) Fuente: GoogleMaps (ampliar)

El castillo de San Servando, en el Cantar del Mío Cid

La fama del Castillo de San Servando va más allá de Toledo, habiendo sido glosado por numerosos autores durante la historia, como Luis de Góngora: “Ya menospreciado ocupas la aspereza de ese cerro”, o en El Quijote (con denominación de “San Cervantes”): “Y, pues Miguel de Cervantes es ya de viejo como el castillo de San Cervantes, y por los años tan mal contentadizo, que todo y todos le enfadan” y hasta en el Cantar del Mío Cid, donde se narra cómo El Campeador queda a velar armas en el Castillo:

«Merced os pido, señor, a quien Dios libre de mal,
entrad vos, rey don Alfonso, en Toledo, la ciudad,
en San Servando me quiero yo con los míos quedar,
que muchas de mis compañas esta noche llegarán.
La noche la velaré rezando en este lugar
y mañana al ser de día entraré en esa ciudad
y antes de comer el Cid ante la corte estará».

Rodrigo Díaz de Vivar, apodado El Cid Campeador, hubo de alojarse en el Castillo de San Servando, pues fue en el Palacio de Galiana donde se celebraron las cortes que pidiera a su señor para hacer justicia ante la ofensa de sus yernos, los infantes de Carrión, en el robledal de Corpes, por abandonar a sus hijas después de azotarlas. Reclamó entonces sus espadas Tizona y Colada y la dote que les entregó. (1)

Un observatorio astronómico en el castillo de San Servando

Parece cierto que el rey Alfonso X instaló una especie de observatorio astronómico en Toledo, en el Castillo de San Servando. Eso explica que tomasen como punto de referencia para sus mediciones astronómicas el meridiano que pasa por Toledo. (2)

Tumbas antropomorfas en el exterior del Castillo

En el entorno del castillo, en la parte que da al patio exterior, se encuentran una serie de tumbas antropomorfas excavadas en la piedra granítica. Lo cuenta Bienvenido Maquedano (3):

“A los pies de la torre del homenaje del castillo de San Servando se conservan varias tumbas excavadas en la roca con forma de bañera y escasa profundidad, claramente afectadas por las diferentes restauraciones que ha sufrido el castillo a lo largo del tiempo. A la luz de lo expuesto anteriormente podemos aventurar como muy posible que las tumbas pertenecieran a la primera comunidad cristiana, la de los monjes marselleses. Es decir, estaríamos ante las tumbas cristianas más antiguas documentadas en la reconquistada ciudad de Toledo. Estos enterramientos de finales del siglo XI y principios del XII nos ofrecen las primeras pautas relativas al primitivo ritual de inhumación toledano. La elección de la roca como superficie en la que tallar las tumbas refleja la importancia del respeto a los muertos, a los que se proporciona sarcófagos duraderos y fácilmente reconocibles. (…)

Algunas de las tumbas que aún se observan en el exterior del castillo de San Servando, pegadas a sus muros.
Algunas de las tumbas que aún se observan en el exterior del castillo de San Servando, pegadas a sus muros.

Las características de las fosas talladas en la roca permiten desechar la existencia de ataúdes, por lo que probablemente el muerto fuese enterrado con una simple mortaja o sudario. Desgraciadamente la escasa profundidad y la inexistencia de rellenos sobre las tumbas condujeron a la inevitable expoliación de la totalidad del cementerio, por lo que no conocemos las características antropológicas ni los rituales de los inhumados. Damos por supuesta la inhumación en decúbito supino por cuestiones culturales y formales derivadas de las dimensiones de las tumbas; y únicamente nos podemos hacer una idea de la estatura de los mismos extrapolando las longitudes de los sepulcros, en tanto que algunos aspectos como el hipotético ajuar son una incógnita.”

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La piscina con mejores vistas de Toledo se encuentra en el Castillo de San Servando.

Si tienes la suerte de reservar una habitación en el actual albergue del castillo, no sólo dormirás en el interior (muy reformado), también podrás disfrutar en verano de la piscina con mejores vistas de Toledo. Juzgen vds. mismos con esta foto extraída de su página web informativa:

Piscina del Castillo de San Servando (Toledo)
Piscina del Castillo de San Servando (Toledo). Foto web oficial del Albergue.

Un castillo con su fantasma y leyendas

Como buen castillo que se precie, el de San Servando también tiene tradición paranormal, además intensa, y varias leyendas en su larga historia. En estas páginas ya os hemos contado la leyenda del fantasma del Castillo de San Servando (enlace) o “La sombra del Faquir”, y recientemente nuestro blog hermano “Toledo Secreto” ha publicado la curiosa historia de lo que sucedió a un joven en la famosa habitación T4 del castillo de San Servando (leer aquí). Es habitual que el personal que allí trabaja cuente numerosas anécdotas sobre los sucesos que suelen acontecer casi a diario en el interior del Castillo: ruidos extraños, movimiento de muebles, gritos…

La embrujada habitación T4 en el torreón del Castillo de San Servando de Toledo. Foto: David Utrilla.
La embrujada habitación T4 en el torreón del Castillo de San Servando. Foto: David Utrilla.

Unas vistas de Toledo increíbles

Los atardeceres desde el patio del castillo son los más impresionantes de la ciudad, compitiendo con la famosa vista típica desde el Valle. Desde aquí se divisa el Alcázar, la zona del Alficén, el Puente de Alcántara y parte del valle del Tajo. Si tienes la suerte de alojarte o acceder al patio que rodea el castillo (el acceso libre no está permitido), podrás hacer fotos como ésta:

Vistas desde el Castillo de San Servando en Toledo.
Vistas desde el Castillo de San Servando en Toledo.

Otras curiosidades

  • El castillo sirvió como sede temporal de las primeras Cortes de Castilla-La Mancha (1983-1987), ha sido también colegio menor, residencia universitaria y en la actualidad albergue juvenil perteneciente a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha (ver su web)
  • En 1889 se propuso erigir una pirámide cerca del castillo, de 20 metros de altura, dedicada a la unidad católica de España, además de colocarse cruces y estaciones del Vía Crucis en alguna Semana Santa. (4)

Fuentes bibliográficas:

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