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A veces el viajero que visita Toledo y se maravilla con la historia y los monumentos que posee la ciudad, busca algo más; busca otros rincones y otros paisajes que ofrece la provincia de Toledo donde poder viajar en el tiempo y disfrutar de entornos tan sorprendentes como por ejemplo Consuegra.

A menudo recomendamos al visitante que se desvíe ligeramente desde la Autovía de Los Viñedos, para descubrir esta ciudad situada al sur de la provincia, a poco más de 60 kilómetros de la capital.

Castillo de Consuegra
Castillo de Consuegra

Una vez que nos aproximamos a Consuegra, se descubre a lo lejos un perfil arrogante, original, manchego…  Se trata del Cerro Calderico, elevación del terreno sobre la que se creó la ciudad. Cerro famoso en todo el mundo por representar la típica escena manchega difundida por propios y extraños en anuncios, campañas, redes sociales, etc. Nuestro cerro posee una de las colecciones mejor conservadas y numerosas de molinos de viento de toda España. 12 gigantes con sus aspas nos recuerdan como el hombre ha aprovechado a su antojo los elementos y la fuerza del viento para aclimatarse a un terreno abrupto, seco y complicado. Gigantes que no están dormidos, pues más de uno aún hoy funciona y nos demuestra atónitos cómo se molía el grano en un verdadero molino de viento.

Gigantes que no están dormidos, pues más de uno aún hoy funciona y nos demuestra atónitos cómo se molía el grano en un verdadero molino de viento.

Junto a los molinos, un inexpugnable castillo-fortaleza convertido desde antaño en el corazón de la ciudad, guarda aún en su interior el latido de la historia y de las luchas entre pueblos que se disputaban el territorio. Este impresionante bastión defensivo levantado por romanos, modificado por árabes y finalmente consolidado por los caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén, fue antaño la sede del señorío sanjuanista de Castilla, donde priores, caballeros y nobles, administraban la justicia y la religión de una comarca que abarcaba hasta catorce villas de las actuales provincias de Toledo y Ciudad Real. Un castillo en el que llegó a luchar el mismísimo rey Alfonso VI junto Diego Rodríguez, hijo del Cid Campeador.

Edificio de los Corredores
Edificio de los Corredores

Y cuando el visitante se adentra en la población, se sorprenderá por el sinuoso recorrido de algo que parece un río, que divide a Consuegra en dos; el río Amarguillo. Un río gracioso porque no lleva agua, pero serio porque ya en varias ocasiones ha demostrado su fuerza y su lado más oscuro inundando la población y arrastrando la vida de varios cientos de personas. Y muy cerca del cauce del Amarguillo, en la zona de la estación de autobuses, es donde podemos dejar nuestro coche y empezar a pasear y disfrutar de las calles de Consuegra. Allí mismo en la propia estación, nos encontramos con la Oficina de Turismo donde podremos recoger un mapa de la ciudad para hacernos una idea de lo que se puede visitar y descubrir. Directamente nos dirigimos hacia la Plaza de España, donde el edificio del Ayuntamiento del siglo XVII nos cuenta lo señorial que ya era Consuegra en el siglo XVII. Un enorme arco da acceso a esta bella plaza que cuenta con un edificio que fue pósito, ayuntamiento y otras tantas cosas; el edificio de “los Corredores”, hoy Museo Arqueológico Municipal recién reformado y cuyas maderas han sido testigos de tantos nombramientos de priores, de tantos mercados, de fiestas, de celebraciones, de motines…

Museo Arqueológico Municipal de Consuegra
Museo Arqueológico Municipal de Consuegra

Si queremos encontrar algunas huellas del pasado sanjuanista por Consuegra (pues por algo estuvieron aquí casi siete aquellos caballeros de Malta), deberemos tomar la calle del Hospital que justo al final desemboca en lo que se denomina Palacio o Casa de la Tercia, es decir los restos de lo que antiguamente fue la residencia del prior de la orden y desde donde los caballeros de San Juan administraban las villas que formaban parte del señorío. El palacio contaba además con una zona de almacenes donde se guardaba el grano, el vino, el aceite y en general todos los productos sobre los que se cobraba la tercera parte como tributo (de ahí el nombre de “Palacio de la Tercia”).

Iglesia de San Juan Bautista
Iglesia de San Juan Bautista

Si algo nos dejaron en herencia los caballeros sanjuanistas es la religiosidad. Ellos fueron caballeros y guerreros, pero también hermanos ó freires. Por ello debemos visitar varias iglesias en Consuegra. Por ejemplo la de San Juan Bautista, junto al rio, levantada por la Orden de San Juan para dar cabida a la población que se iba extendiendo hacia el sur. Conserva en su interior varias cruces de ocho puntas símbolo por antonomasia de la Orden de San Juan. En el altar mayor encontraremos diferentes cuadros del siglo XVIII cuando la parroquia sufrió una importante reforma dirigida por el arquitecto Juan de Villanueva. En el centro destaca el Bautismo de Cristo obra de Antonio Martínez, con otro a la izquierda de San José con el Niño y un tercero de San Joaquín a la derecha, ambos de José Beratón.

Ermita Cristo de la Vera Cruz
Ermita Cristo de la Vera Cruz

Atentos porque hay otra ermita más cercana al centro, la del patrón, el Santo Cristo de la Vera Cruz, que desde hace siglos protege y asiste a los consaburenses. Su ermita es de finales del XVIII y principios del XIX, levantada sobre el solar de otra más antigua que databa del XVI. En ella se encuentra un original museo religioso que gracias a la Fundación del Santísimo Cristo de la Vera Cruz nos ofrece diferentes objetos litúrgicos, como vasos sagrados, indumentaria, cuadros, etc. La imagen del patrón nos invita a la oración, al silencio. Es el Cristo al que los vecinos acuden a rezar y cuya fiesta grande se celebra el 21 de septiembre, momento de alegrías y ferias, de risas y bailes. Consuegra siembra su calendario de celebraciones y eventos, a los que amigos y extraños acuden para descubrir la hospitalidad y el ambiente que rezuma la ciudad. Desde hace unos años la fiesta de la cebolleta, donde podemos degustar este producto tan auténtico que se siembra en nuestros campos (este año programada para el 25 y 26 de noviembre). Desde hace ya  55 ediciones también tiene lugar otra fiesta única en toda España: La Fiesta de la Rosa del Azafrán, donde se pone en valor y se ensalza otro producto natural y condimento imprescindible como es el azafrán. La rosa del azafrán -dice la zarzuela- es una flor arrogante, que nace al salir el sol y muere al caer la tarde… Si tenemos la fortuna de visitar la ciudad alrededor del mes de octubre, podremos descubrir los campos morados y plagados de esta flor del azafrán, cuya efímera vida es recompensada por el valor que se paga por esta especia tan apreciada en medio mundo por sus características orgánicas y alimenticias.

Cristo de la Vera Cruz
Cristo de la Vera Cruz

Consuegra Medieval

Pero si hay un evento en Consuegra que no debemos perdernos y que mueve a centenares de participantes cada año desde 1997 y hace que miles de visitantes se agolpen en la ciudad y en su castillo, ese es Consuegra Medieval; una recreación parateatral de la batalla que ocurrió frente al castillo y en la que falleció el joven hijo del Cid Campeador, Diego Rodríguez. Alrededor del 15 de agosto  de cada año, la ciudad vuelve al medievo para recordar toda una gesta en la que los soldados castellanos pelearon hasta la extenuación contra el enemigo almorávide.

Evento de Consuegra Medieval
Evento de Consuegra Medieval

Si por ejemplo viajamos a Consuegra en el mes de enero, hemos de visitar uno de los barrios con más solera de la ciudad, situado al sur de la población: El barrio de El Imparcial, donde se celebra la festividad de San Antón, en cuya iglesia de San Rafael se realiza una misa por el santo, con procesión incluida, además de una luminaria, donde podremos recordar las antiguas fiestas y celebraciones que realizaban nuestros antepasados y que tenían el fuego como protagonista.

En cambio, si el viajero llegase a Consuegra en Semana Santa, también podría descubrir la religiosidad y la devoción que demuestran sus vecinos con la participación de centenares de ellos en los actos religiosos y procesiones que transcurren por sus calles. Multitud de imágenes conservadas en las dos iglesias principales de la ciudad, toman las calles durante esos días para expresar el sentimiento que los consaburenses ponen a sus tradiciones.

Antigua tinaja de barro
Antigua tinaja de barro

Pero Consuegra es algo más que historia y fiestas. Consuegra también huele a artesanía, como la de los alfareros que hace siglos pululaban por el barrio norte de la villa y de los que todavía queda alguno. O la artesanía del hierro forjado que aún sigue resonando en las distintas fraguas que conservamos en la ciudad; también es importante la artesanía del cuero, que no olvida a tantos y tantos guarnicioneros que vivieron de este antiguo oficio que todavía perdura gracias a la labor de varios consaburenses profesionales del cuero que producen desde útiles de caza, hasta prendas de vestir, zapatos, complementos, etc.

El escultor Pablo Costilludo
El escultor Pablo Costilludo

Y Consuegra también es arte; como el de la escultura y el modelado de la piedra, que aún se talla gracias a las sabias manos de escultores como Pablo Costilludo que desde hace décadas moldea las piedras para transformarlas en algo vivo, imperecedero… Arte como el de los pintores locales que de vez en cuando exponen sus obras para deleite de vecinos y forasteros. Por otro lado no olvidemos que Consuegra también es poesía, ya que desde hace unos años, cada 21 de marzo, tiene lugar en nuestra ciudad el Día Mundial de la Poesía, donde poetas, aficionados, escritores y amantes de las letras, se dan cita para cantar y contar a los cuatro vientos los más variopintos versos  y poemas.

Rosa del azafrán
Rosa del azafrán

Pero, ¿cómo es posible empaparse de tanta cultura y tradición sin que a uno no le entre un hambre voraz? Pues para solucionarlo ahí están los múltiples y variados restaurantes de Consuegra, donde degustar desde las típicas migas o gachas manchegas, hasta las carnes más tradicionales que produce nuestra tierra, pasando por el riquísimo queso manchego o el aceite de oliva Virgen Extra, sabor característico de nuestra cocina. Sería imperdonable no acompañar esa comida con uno de los vinos que producen nuestras bodegas y cooperativas, tanto blancos como tintos, que consiguen hacernos recordar aquellos sabores que el mismísimo Sancho tanto apreciaba cuando probaba los caldos manchegos. Y el mejor final para la mejor comida es un buen dulce. Y uno de los mejores dulces de Consuegra es el mazapán, ese postre que guarda la esencia del pasado y de lo sencillo, el sabor de la almendra y del azúcar, que pone el broche de oro al yantar consaburense y que se prepara con cariño en los diversos obradores de la localidad.

Mazapán de Consuegra
Mazapán de Consuegra

Y si después del plan propuesto nos quedan ganas de descubrir más curiosidades, Consuegra ofrece mil y un secretos para el visitante. Por ejemplo, frente a la iglesia de San Juan Bautista encontraremos un escudo en piedra, emblema heráldico de una familia que se asentó en la villa en el siglo XVI: Los López de Cervantes quienes tuvieron cierta parentela con el autor del Quijote. Igual de sorprendente e interesante es el convento de monjas carmelitas que se encuentra al final de la calle del Carmen, cuya fundación debemos al Prior de la Orden de San Juan Hernando Álvarez de Toledo, hijo del III Duque de Alba en el siglo XVI.

Escudo Familia López de Cervantes en Consuegra
Escudo Familia López de Cervantes en Consuegra

Otra sorpresa que nos guarda Consuegra está a poca distancia del centro de la ciudad, exactamente a 5,6 km al sur-oeste dirección Urda. Se trata de una de las presas de mayor longitud conservadas del Imperio Romano, datada entre los siglos I-IV y que confirma a nuestra población como un interesante enclave romano que se denominó Consabura.

Presa romana de Consuegra
Presa romana de Consuegra

Finalizando el recorrido por Consuegra y después de tanta caminata por sus calles, de tanta historia aprendida y de tantos sabores degustados, no nos queda otra que descansar en alguno de los alojamientos que nos ofrece la ciudad. Desde posadas, hasta casas y apartamentos rurales, pasando por hoteles y otros pintorescos alojamientos, se ofrece al turista que decide pernoctar en Consuegra una amplia oferta para elegir cómo dormir en un entorno de ensueño. Además, recorrer durante la noche las callejuelas y plazas de la ciudad es admirar con otro punto de vista esta localidad que aúna tradición y cultura, historia y patrimonio como ninguna otra en toda la región y donde sus gentes acogen y reciben al visitante con la misma hospitalidad que los sanjuanistas nos enseñaron hace siglos.

¿Es Consuegra el pueblo más bonito de Castilla-La Mancha?

Por todo ello y mucho más, durante estas semanas, Consuegra está siendo valorada como candidata para el título que otorga nuestra televisión regional CMMedia de “Pueblo más Bonito de Castilla La Mancha”, un título que se merece y que gracias a sus votos esperamos conseguir. No tienen más que pinchar en el siguiente enlace para confirmar que Consuegra, es y será, el pueblo más bonito de Castilla-La Mancha:

VOTE A CONSUEGRA COMO EL PUEBLO MÁS BONITO DE CASTILLA-LA MANCHA AQUÍ 

Vista aérea de Consuegra
Vista aérea de Consuegra

José García Cano – 16-10-2017

Fotos: José García Cano y Ayuntamiento de Consuegra.

 

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