¿Sabías que en Toledo es típico hacer grandes figuras de mazapán con forma de anguila? Son muy apreciadas por toledanos y turistas, que en fechas de Navidad las compran sin parar. Pero muchos se preguntarán por qué tienen esta curiosa forma estos manjares dulces navideños.

Ya sabemos por otras historias que os hemos comentado en nuestra web que el mazapán, probablemente, se originó en Toledo. Aquí puedes leer la historia y leyenda del mazapán de Toledo, incluso aquí os dejamos la receta de mazapán más tradicional.

El mazapán es el dulce más típico de Toledo. Ahora se vende durante todo el año y son numerosos los obradores y conventos que venden exquisito mazapán en la ciudad. Se suele presentar en forma de pequeñas figuritas.

Pero muchos se sorprenden al ver en las tiendas y obradores las excelentes piezas de mazapán que los pasteleros de la ciudad llegan a hacer. Hace unos años se presentó el Quijote realizado en mazapán más grande del mundo y es común en algunos escaparates de la ciudad observar reproducciones en mazapán de monumentos de la ciudad.

Las obras maestras artesanas del dulce mazapán que más se venden en fechas navideñas son las famosas anguilas de mazapán de Toledo. ¿Pero de dónde viene esta curiosa tradición? Como casi todo en Toledo tiene una legendaria explicación.

Anguila de mazapán enroscada lista para consumir en Navidad.
Anguila de mazapán enroscada lista para consumir en Navidad.

Anguilas y el Río Tajo

Algunos cronistas de la ciudad cuentan que en el último tercio del siglo XIX, al desaparecer de las aguas del Río Tajo las preciadas anguilas, decidieron mantener su recuerdo elaborando en mazapán esas curiosas “culebras enroscadas”, con escamas y ojos saltones.

La anguila del Tajo era un manjar muy preciado en la ciudad, habiendo incluso constancia de criaderos y siendo un plato muy consumido en la ciudad hasta bien entrado el siglo XX.

Según indica Enrique Sánchez Lubián en ABC, la “moda” de crear anguilas de mazapán pudo ser iniciada hacia 1863 por el obrador de Cipriano Labrador, ubicado en el número dos de la Plaza de la Magdalena (y así lo afirmó Benito Pérez Galdós en uno de sus “Episodios Nacionales: Prim”)

“El 63 acabó sus días lánguidamente… Se cuenta que los mazapanes de Toledo empezaron a presentarse aquel año en la forma de culebras enroscadas. Fue moda iniciada por el amigo Labrador…”

Pero parece ser que esta afirmación no es del todo exacta, pues se tiene constancia que ya en el siglo XVI y XVII se hacía mazapán con diversas figuras, entre ellas las famosas anguilas.

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En la actualidad ya no quedan anguilas en el Río Tajo. La contaminación, la sobreexplotación y pesca intensiva y las presas construidas sin los pasos adecuados para que la especie remonte los ríos en su periodo reproductivo hicieron desaparecer de las aguas a la anguila. Queda el recuerdo en forma de dulce.

Anguila de mazapán presentada en su caja.
Anguila de mazapán presentada en su caja.

Las anguilas y la expulsión de los Sefardíes

Como casi siempre en Toledo hay varias versiones o leyendas para un mismo asunto. Y como no podía ser menos, hay una tradición que relaciona estas curiosas figuras de mazapán con la lamentable expulsión de los Judíos de España en el siglo XV:

Cuentan algunos guías de Toledo una curiosa versión relacionada con la expulsión de los judíos en el siglo XV: en 1492 los Reyes Católicos decretaron la expulsión de los sefardíes y pérdida de todos sus bienes, excepto de aquellos que se convirtieron a la Fe Cristiana.

Muchos marcharon de las tierras gobernadas por Isabel y Fernando camino de un exilio incierto, pero algunos se quedaron convirtiéndose en nuevos cristianos.

Iluminación LED marcando los límites de la Judería de Toledo
Iluminación LED marcando los límites de la Judería de Toledo

Por diversos motivos, no fueron pocos los “viejos” cristianos que desconfiaron de estas repentinas conversiones e intentaron por todos los medios vigilar que los antiguos judíos cumplieran todos los preceptos de la nueva fe que habían adquirido.

La Inquisición especialmente estaba siempre al “acecho” y siendo la anguila un animal prohibido como alimento para los Judíos (Cashrut), por su similitud con la serpiente (animal impuro) o como el resto de peces que no poseen escamas ni aletas, decidieron dar esta forma al mazapán, observando con detenimiento quién lo consumía o lo rechazaba.

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Así, los inquisidores esperaban identificar a los falsos conversos, denominados “marranos” que judaizaban, que seguían observando clandestinamente sus costumbres de su anterior religión.

Hasta las escamas que presentan estos dulces tienen como explicación que los confiteros toledanos, apiadándose de la persecución a la que eran sometidos estos conversos, decidieron hacer pequeñas escamas con azúcar glaseado o finas láminas de almendras para que los judíos pudieran consumir con agrado este mazapán y no ser perseguidos por los temibles inquisidores.

«De pesca o de mazapán, las anguilas buenas están».

Dicho toledano.

¿Dónde compro la mejor anguila de mazapán?

Son muchos los obradores de Toledo que hacen estas creaciones artesanas, a mano. En el siguiente vídeo observamos su laboriosa creación:

Anguila de mazapán de Toledo, elaboración.

Podrás encontrar durante prácticamente todo el año estas anguilas en las más famosas confiterías de la ciudad, como Santo Tomé, Telesforo, Mazapanes Conde, Pastelería Calvo… Se suelen vender en una caja circular que a veces incluye una foto de Toledo.

La receta más habitual suele ser mazapán relleno de yema o cabello de ángel.

Su presentación es muy curiosa, con forma de anguila enroscada, con unos ojos de bolitas de azúcar, decoración de glasa real y acompañada de fruta escarchada.

Su precio va desde los 25-27 euros la más pequeña hasta superar los 200 el tamaño más grande, ¡de medio metro!

Incluso en Amazon puedes comprar una anguila de mazapán (pulsa aquí)

Para un toledano o toledana, comprar una anguila de mazapán supone algo más que un dulce navideño. Contiene el recuerdo de las reuniones familiares de Navidad y la pena que para muchos supone cortar esta obra de arte que son las anguilas de mazapán de Toledo.

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