La Casa del Diamantista
| Indice del artículo |
|---|
| La Casa del Diamantista |
| 2 |
| Todas las páginas |
Pocos eran los orfebres toledanos capaces de trabajar diamantes y piedras preciosas a finales del siglo XIX. Los creadores de joyas toledanos, acostumbrados al trabajo del oro en el damasquinado, no estaban habituados al puntilloso trabajo de piedras tan recias como las que Don José Navarro acostumbraba a tallar.
Había realizado fastuosas joyas para los más variados destinos: nobleza, imágenes religiosas…, y su fama había trascendido los muros toledanos hasta llegar a la corte madrileña. Y a la madre de su futura reina, Doña María Cristina de Nápoles, que un buen día envió a su más fiel lacayo a solicitar el trabajo del orfebre ante la próxima coronación de su hija la pequeña Infanta Isabel, ante la reciente muerte de su padre, el Rey Fernando VII.
El orfebre se sintió gratamente satisfecho con la petición de la madre de la Infanta, pero hubo de declinarla por los numerosos trabajos que tenía ya encargados, temeroso de no crear una obra lo suficientemente valiosa para la futura Reina. Y así regresó a la corte e informó a Doña María Cristina, quien no cejó en su empeño y un buen día de mediados del verano de 1833 llegó a Toledo para solicitar en persona el trabajo en su más preciada joya, la Corona, a José Navarro.
Ante la presencia de la Reina en persona, el orfebre no supo oponerse al encargo, y cabizbajo despidió su majestad, quedando en la más absoluta soledad ante tan terrible encargo: elaborar la corona de la futura Reina de España.
Desesperado, asustado y sin idea alguna, aquella misma noche, en pleno agosto y con el terrible calor toledano, Navarro subió a la segunda planta de su estudio, situado en lo que hoy conocemos como “Casa del Diamantista”, cogió del estante un nuevo cuaderno de trabajo y de forma lenta comenzó a esbozar las ideas que le venían en mente para elaborar el encargo de la futura Reina.
Pasaron las horas, se hizo tarde, pero no hubo resultado alguno. Así sucedió en los días siguientes. Hubo de contratar varios aprendices para sacar adelante el trabajo diario, pues la elaboración del encargo Real no le dejaba tiempo libre alguno. Pasaba horas y horas delante de su estudio intentando recrear una imagen, un esbozo, de algo satisfactorio y digno de la futura reina.
Continua en la página siguiente.
| Más artículos | |
Si te ha interesado este artículo, te recomendamos:
¿Te gustaría vivir las Leyendas de Toledo en el lugar en el que sucedieron?
Visitar Toledo en una tarde o día no es suficiente. La "noche toledana" es el mejor momento del día, cuando toda la magia de la ciudad se muestra al visitante. Conoce ahora Toledo y alójate en sus mejores hoteles y hostales accediendo a Trivago, un buscador de hoteles al mejor precio y red social para conocer mejor los alojamientos. Toledo en Trivago.

Licencia de uso - Aviso Legal.
-
Mejor Web de Castilla-La Mancha 2007
Premio concedido a esta Web con motivo del Día de Internet. Leer más.
-
Únete a nuestro grupo en Facebook -
Síguenos en Twitter -
Enlaces Toledanos







